Festival de San Sebastián

Ana Andújar.

En septiembre, San Sebastián es cine. Calles, comercios y bares se dejan querer ante la llegada masiva de turistas, masas de obreros del séptimo arte que pasean sus acreditaciones como diamantes de los chinos, patadas por ver al Premio Donostia, Julia Roberts, que llegó con jetlag y un Javier Bardem como adorno al igual que en la película que presentaban, 'Come, reza, ama', y que vendieron como “icono de la cultura popular” para justificar un apresurado galardón de tal renombre a la primera american star que seguía el bolo promocional por territorios españoles y que probablemente no tendría ni idea de qué narices va este festival. Nosotros te lo explicamos, reina.

“¡Te vas a enterar de lo que es un puto Ned!” Desde luego, los chicos inadaptados de Glasgow han vuelto a ganar el corazón del jurado del Zinemaldia otorgándole la Concha de Oro a 'Neds', con una historia que si bien ya hemos visto de alguna manera en 'This is England' o 'Sweet Sixteen', parece que funciona y que no deja indiferente. Peter Mullan, director, y Connor McCarron (Concha de Plata al mejor actor y objetivo de cachondeo entre los más gañanes por su apellido) recogieron sus premios y defendieron la historia social del “no future” que ya cantaban los Sex Pistols y que cada vez parece más real no sólo en Reino Unido, sino en todo nuestro santo continente.

Sin embargo, ni este premio ni la sección Oficial del festival han levantado de la silla a público o crítica, más templados que de costumbre, puede que por la falta de riesgo de muchas de las producciones presentadas. Tan sólo 'Pa negre' arrancó un largo aplauso, para paliar la tensión que este drama de posguerra catalana con ajustes de cuentas rurales te dejaba en el cuerpo. Nora Navas se lleva la merecida Concha de Plata a la mejor actriz, en un controvertido resultado de la película de Villaronga, del que muchos críticos, como Mikel Insausti, de Gara, consideraba insuficiente: “sin duda merecía más”.

Entre la películas que entraban a concurso, 'Aíta' no es apta para prisas, con sus planos eternos y su atmósfera fantasmagórica, al igual que 'Misterios de Lisboa', una especie de folletín de amoríos con fantástica fotografía, pero que no dejaba de ser una telenovela bien hecha de casi cuatro horas de duración. Los eterno-metrajes parecen haber sido una característica peculiar de esta edición, en films como 'West of the Tracks' (240’) o 'When the leves broke: a réquiem in four acts' de Spike Lee (255’), que hacían rogar al público por una pausa para ir al servicio, y es que el espectador cool no puede luchar contra sus necesidades elementales.

'Elisa K' conmovió con su historia sobre los abusos en la infancia, 'Barney’s version' se llevaba el Premio del Público con su humor tranquilo y magníficas interpretaciones, 'Happythankyoumoreplease' nos presenta a Josh Radnor (el gran Ted Moshby de 'Cómo conocí a vuestra madre') como director, guionista y actor de esta modesta pero hermosa película sobre un escritor que, de camino a conseguir un gran contrato, encuentra a un niño perdido que le va a trastocar los planes. 'Cirkus Columbia' también levantó pasiones en las butacas, en una historia de personajes malheridos con mucha mala leche y con el conflicto bosnio a punto de estallar; la asfixiante 'Buried' de Rodrigo Cortés no ha impresionado tanto aquí como en los States, pero hay que reconocerle un pabellón con el estómago encogido, y con el estómago al revés nos dejó 'I saw de devil', ración coreana de tripas, asesinos implacables y cabezas cortadas que no faltan en ningún festival y que son programadas con mucho cariño, en este caso a las 9 de la mañana, por lo que cruasanes y cafés centrifugaron entre el público al sonido de sus arcadas.

La sección “Horizones Latinos” ofreció largos como la gran 'Rompecabezas', 'Octubre' o 'Nostalgia de la luz', y también con presencia latina en Zabaltegi con 'Carancho', llevaba a cuestas por un magnífico Ricardo Darín en un thriller que no deja un momento de descanso y cuyas desgracias se ven venir y aún así, apabullan. “Made in Spain” rescató títulos como 'El cónsul de Sodoma', 'Celda 211', 'El mal ajeno', 'Rabia' o 'Habitación en Roma' (si queréis una crítica, algo que oí a la salida del cine: “pues no salían tantas tetas”). Otra sección imprescindible es “Zinemira”, dedicada al cine en euskera, donde los documentales ('Amerikanuak' o 'Sagarren denbora', sobre exiliados vascos, la nostalgia y la dignidad) superan con creces a la ficción (horrores de telefilms como 'Mugaldekoak').

La retrospectiva este año estuvo dedicada a Don Siegel, el director de lo mejorcito de Clint Eastwood (entre ellas, 'Harry el sucio', 'Fuga de Alcatraz' o 'El seductor'), y una apuesta segura en blanco y negro. Por último, los documentales eran los protagonistas en la sección “.DOC”, en la que cabía la mejor música (sobre los Sex Pistols, Daniel Jonhston, Camarón), la parodia católica ('Jesus, du weisst'), política ('Farenheit 9/11', 'Los rubios') o social ('La vie moderne').

En resumen, un año más de estrellas que cobran humanidad cuando se dejan ver con algún txakolí de más, en una ciudad que se deja disfrazar para exasperación de los donostiarras, pero que con sus beneficios y glamour gana puntos en la candidatura europea a Ciudad de la Cultura 2016, tan lejos y tan cerca, cuando se trata de política.

PREMIOS OFICIALES

Concha de Oro a la mejor película: Neds
Premio Especial del Jurado: Elisa K
Concha de Plata al mejor director: Raul Ruiz por Misterios de Lisboa
Concha de Plata a la mejor actriz: Nora Navas por Pa negre
Concha de Plata al mejor actor: Conor McCarron por Neds
Premio del Jurado a la mejor fotografía: Jimmy Gimferrer por Aita
Premio del Jurado al mejor guión: Brent Hamer por Home for Christmas
Mención especial del jurado: La mezquita

PREMIOS NO OFICIALES

Premio Kutxa-Nuevos Directores: Los colores de la montaña, de Carlos César Arbelaitz
Premio Horizontes Latinos: Abel
Mención especial de Horizontes: A tiro de piedra
Premio del Público: Barney's Version
Premio del Público a la mejor película europea: How Much Does Your Building Weighs, Mr. Foster?
Premio de la Juventud: Abel
Premio FIPRESCI: Genpin

29-S La acción sindical

Seguimos con el seguimiento especial de la huelga general. Hoy, 29 de septiembre analizamos el papel de los sindicatos, después de haber analizado el de los políticos.


Hugo Mazón

Si respondes al público objetivo de este medio probablemente tengas entre 18 y 35 años, tengas estudios superiores y alguna inquietud política. Pero si te incluyes en esa franja también es muy probable que hayas sido becario, hayas trabajado en prácticas o hayas abandonado tu ambición y te dediques al reparto de pizzas a domicilio, un sector del que sí se puede vivir. Si no cumples ninguno de los requisitos expuestos anteriormente no hay duda, estás en paro. Esos son mis motivos para ir a la huelga. Me parecen suficientes.

El problema viene cuando nos encontramos de frente con unos sindicatos que le han bailado el agua al gobierno durante años. Ahora quieren adoptar la pose de malotes para no ser condescendiente con el que ayer consideraba el mayor atraco a los derechos laborales de la historia de esta democracia.

Dos años de crisis han dado dos años de oportunidades para convocar miles de protestas por parte de unos sindicatos, que han ido viendo, apenas inmóviles, la aprobación de miles de EREs injustificados. Esos mismos sindicatos han esperado a que la Reforma Laboral que nos ocupa esté aprobada para convocar una huelga a toro pasado y con garantías de fracaso. Huelga decir que hay algo a lo que no le encuentro sentido en esto último y hay quien debería replantearse seriamente las líneas de su existencia.

José Ramón Martínez

Los sindicatos tuvieron un importante papel en los dos siglos anteriores, fueron fundamentales para el crecimiento y el desarrollo de los derechos que hoy disfrutamos. Sin embargo, como ocurre con la clase política, se han desvirtuado y corrompido. Llevan defendiendo, desde que estalló la crisis, la parálisis absoluta, sin hacer ni una sola propuesta para mejorar la situación del desempleo, diciendo no a cualquier propuesta. Además con un discurso decimonónico, falaz y demagógico.

Han convocado una huelga general a tres meses vista y sin saber por qué protestar. Es la primera vez que una protesta de este calado no tiene como objetivo el Gobierno, digo más: no tiene más fin que justificar su indecoroso comportamiento durante la crisis ante los trabajadores.

Las centrales sindicales son necesarias para un sistema democrático. Lo que no sirve de nada son estos sindicatos aburguesados, nuevos ricos, que no han tenido jefe y trabajo en su vida y que no pueden defender algo que desconocen. Y de estos nuevos sindicatos sólo podemos ver como respaldan huelgas ilegales e indignas como la del metro de Madrid de hace poco, cuyo único objetivo era atormentar y clausurar la capital. Es necesaria una ley de huelga y, sobre todo, una renovación profunda de los convocantes de estas.

29-S La acción política

Entre hoy, día 28, y mañana, día 29 de huelga general, varios colaboradores de SHDC analizaremos el papel de políticos y sindicatos en todo lo que respecta a dicha huelga. En este primer texto exponemos el papel de los políticos.


Hugo Mazón

La frase “sólo un amigo te puede traicionar” alcanza su máximo esplendor con la reforma laboral que ahora se plantea. No es que ZP lleve incluido en el cargo la palabra obrero y socialista, es que además, tras la salida de la Guerra de Irak y el postulado de la fracasada “Alianza de las Civilizaciones”, este se erigió como un icono del socialismo junto con esa, ahora, gran desconocida Segolene Royale.

La Ley laboral que ahora mete con calzador entre los agentes del diálogo social, ya que ni patronal ni sindicatos la quieren, es la última puñalada que España necesitaba darle a la “Sociedad del Bienestar” para que el modelo norteamericano triunfe. Prepárense para pagar hipotecas con sueldos de Burguer, para decir adiós a los servicios públicos y para olvidar todo lo que un día fue la Vieja Europa.

No es sólo que sea la izquierda quien este vomitando sobre sus principios unas leyes que ni siquiera Aznar se habría atrevido a aprobar. Es que además los sindicatos, y la sociedad en general, ni han sabido contestar ni tienen previsión de hacerlo. La huelga del miércoles es como mucho el derecho a pataleta, pero no es una medida frontal contra la mayor agresión a los derechos laborales llevada a cabo desde los tiempos en que la “Dama de Hierro” “azotaba mineros” en Inglaterra.

José Ramón Martínez

El trabajo es una de las cosas más importantes de las que dispone una persona. Los políticos no entienden que ni pueden ni deben ser padres de los ciudadanos y favorecer que estos tengan más oportunidades para ganarse la vida. Zapatero ha dado a algunos trabajadores, los afortunados, medio bocadillo de mortadela, cuando podía haber dedicado ese dinero a enseñarles a cocinar.

El principal derecho que tiene un trabajador no es tener una cobertura por desempleo, que también, es poder ejercitar su labor y que todas las mañanas suene su despertador. Trabajar no sólo reporta beneficios económicos sino también emocionales. Se deberían haber hecho reformas mucho más profundas y con anterioridad para no haber llegado a esta situación, pero los políticos han estado a lo suyo: abortos, faisanes y asuntos de ese tipo que, aunque graves han hecho olvidar asuntos fundamentales como este.

Raúl Masa

Aunque no tienen excusa, romeperé una pequeña lanza en favor de los políticos, y concretamente, los cuasantes finales de que los trabajadores se vayan a echar a la calle el próximo día 29.

La negociación colectiva, bien definida en la Constitución, habla de los agentes sociales como tramitadores de dichas acciones. Lo que me pregunto es: ¿dónde han estado patronal y sindicatos? Es muy fácil no mojarse el culo y dejar que el Gobierno sea el que finalmente ejecute una Ley muy difícil de elaborar mientras los demás miran para otro lado.

Por eso, creo que la actitud del Gobierno ha sido la que debía ser, ni más ni menos.

El colapso de las estrellas

José Hernández.

Hollywood ya no es lo que era. En los años de James Stewart, Cary Grant y demás, la gente iba al cine para ver a los actores que les gustaban. Rara era la película en la que salían los más populares que fracasaba, y sólo se buscaban otros rostros si se querían lanzar nuevas estrellas (como en los casos de Vivien Leigh, en 'Lo que el viento se llevó', o James Dean, en 'Rebelde sin causa'). Todo comenzó a cambiar en los '60, cuando la Nouvelle Vague francesa reivindicó la importancia del director como autor último de una obra, el cine experimental comenzó a hacerse un hueco entre las vanguardias artísticas, los estudios perdieron todo control sobre las carreras de los actores en favor de las agencias de representantes y el mundo del cine se vio invadido por la necesidad de dar respuesta a temas sociales de la época antes que a satisfacer las necesidades de entretenimiento del público.

Así llegamos a nuestros días, en donde se puede certificar casi con seguridad la muerte de la estrella de cine.

Por supuesto, siguen habiendo actores famosos. Hasta tu abuela que vive en el campo ha oído hablar de Brad Pitt y Angelina Jolie, por ejemplo. Pero, ¿se traduce eso en dividendos, en espectadores que van al cine a verles? En los últimos diez años, las películas de Pitt sólo han superado la mágica barrera de los 100 millones de dólares cuando ha estado unida a otros factores: un reparto de mil caras conocidas (la saga 'Ocean’s 11'), cine épico lleno de acción y espectacularidad ('Troya'), Quentin Tarantino ('Malditos bastardos'), una premisa original y el olor inconfundible de los Oscars ('Benjamin Button') o cine de acción, Angelina Jolie y toda la prensa mundial hablando las 24 horas del día de la película ('Señor y señora Smith'). Y nunca ha llegado a los 200 millones. Por su parte, Angelina sólo tiene éxito cuando hace películas de acción que ya de por sí sacarían una pasta sin su ayuda. En otro tipo de películas, el fracaso está casi garantizado.

Ambos han tenido éxito, pero en comparación con su fama y el respeto que se les tiene como actores, casi de forma anecdótica. Y es que ahora mismo, la fama no es un motivo para ir al cine. Por muy bien que caiga un actor, los espectadores ya no acuden en masa a verles a ellos. De las diez películas más taquilleras de este año por el momento, ninguna ha conseguido llegar ahí basándose en el atractivo de sus estrellas. Al menos, no han sido el principal reclamo. Hay cuatro cintas de animación (dos de ellas secuelas), una secuela de un éxito literario para adolescentes, una secuela de un cómic ideal para frikis de todas las edades, dos remakes que cuentan con la popularidad de sus originales (y en uno de los casos, con muchos efectos especiales), y dos películas vendidas en base al nombre comercial de sus directores: la 'Alicia' de Tim Burton (que cuenta con una base conocida y es de género familiar) y el 'Origen' de Nolan (que cuenta con el efecto post-'Caballero oscuro' y un tráiler muy bien parido para crear intriga en el espectador).

El paradigma de Hollywood ha cambiado, pues. Ahora no se trata de poner a un actor famoso al frente de un proyecto cualquiera y contar los billetes. El espectador lo que busca es la idea. Bien sea una adaptación de un personaje mundialmente conocido, de una saga que ya cuenta con millones de seguidoras enfervecidas, de un festín de efectos especiales o simplemente de una película de animación familiar con un razonable esfuerzo promocional, lo que buscan los espectadores son los contenidos. No quiere esto decir que busquen complejidad temática, estimulación intelectual o cosas así. Lo que buscan es un gancho, por frívolo que sea, que justifique ir al cine a ver una película: algo que no puedan tener tranquilamente en su casa o que les abra el apetito de forma urgente.

Algunos actores, como Johnny Depp o Will Smith, siguen pudiendo añadir algunos millones a las recaudaciones de sus películas. Sin ellos tendrían éxito, sólo que no tanto. Sin embargo, son casos esporádicos. En los '80, un Tom Cruise en pleno auge podía conseguir que un bodrio sobre un barman fuese un taquillazo gracias exclusivamente a su presencia. Hoy en día, un Matt Damon en auge fracasa estrepitosamente con una película de acción bélica con buenas críticas, y lo hace sólo porque el filme trata la impopular guerra de Iraq. A final de año, 'Green Zone' habrá recaudado menos que 'El último exorcismo', una película rodada con dos duros sin nadie conocido ni en su pueblo natal, cuyo único atractivo es estar rodada a modo de falso documental. ¿Y la película más taquillera de todos los tiempos? Su reclamo fue el 3D y los efectos especiales “nunca vistos”, pero habiendo sacado 2.700 millones de dólares mundialmente, sólo un 5% de esos espectadores podría nombrar a alguien del reparto que no fuese Sigourney Weaver (y sólo porque la conocían de los '80).

Nos encontramos ante el declive del ‘star-system’, y como consecuencia, la reducción en la importancia que se les da a los actores en el cine. En este siglo que tenemos por delante, no sería extraño verlos finalmente sucumbir al ordenador, convertirse en meras voces o modelos para figuras por ordenador, ya que nadie va a verles a ellos en pantalla. Paradójicamente, lo único que les mantiene con vida y que sigue dándoles trabajo consistentemente como presuntos reclamos en taquilla es lo que más odian todos los que tienen un mínimo de respetabilidad y profesionalidad: la prensa del corazón. Mientras los chupasangres rosa necesiten famosos que ensalzar, diseccionar y lanzar por el fango, seguirán existiendo los actores famosos. Crucemos los dedos para que sea el cine quien siga eligiendo quién lanzar al estrellato, no vaya a ser que las Cate Blanchetts y Natalie Portmans del presente sean desplazadas en el futuro por Paris Hiltons y Tila Tequilas.

Soraya, la reina del 'dance'

SHDC.

Soraya es la reina de dance español y si alguien lo duda que escuche 'Dreamer', su nuevo álbum que se publica el 28 de septiembre. Soraya lo tiene muy claro: “Me halaga que me llamen reina del dance. Es mi público y lucho por él como un reto personal. He nacido para poner la fiesta y que los demás la disfruten. Me gusta ser el alma”. 'Dreamer' es un disco de alcance internacional, capaz de competir al más alto nivel con la mejor producción extranjera. Es el mejor y más potente disco de Soraya, que lo define así: “El título del disco lo dice todo. Habla de sueños que se hacen realidad y es el álbum que siempre quise hacer. He trabajado en libertad aprovechando mis casi seis años de experiencia y por primera vez he trabajado en los arreglos. Dreamer tiene un rumbo claro: la fiesta, la noche, la discoteca. Es un disco muy fresco. La gente pide dance y yo estoy encantada de dárselo”.

Producido por los hermanos Xasqui y Toni Ten, Juan Magan, Wally López, Bedük y Antoine Clamaran, el álbum comienza con 'Dreamer', la canción que le da título y su segundo single. ”Marca la dirección y refleja perfectamente el espíritu del disco”, dice Soraya. “Es uno de mis temas preferidos, tiene un punto retro pero es muy fresco, dance muy sofisticado, bailable y con gancho comercial”. Es un reflejo de lo que se avecina, con un beat perfecto para el club, una Soraya espectacular de voz, como en todo el álbum, y una producción de gran energía. Después llegan 'Failing Me' (Runaway) relajando algo el ritmo y añadiendo un plus de sensualidad y 'Give You Up', con Juan Magan (reconocido por sus trabajos con artistas como Pitbull, Nelly Furtado o Juanes y con premio Ondas en sus vitrinas) y un estribillo de los que ponen la pista ardiendo.

'Ticking All The Boxes' es un ejemplo perfecto de canción pop llevada al dance, como 'I Got You', de nuevo con la voz de Soraya para poner el tema en lo más alto con un ritmo de gran dinámica. El comienzo de 'You’ve Got The Music' pone algo de calma en el álbum hasta que un sofisticado entramado rítmico vuelve a apretar el on para otro magnífico tema para la pista. Electric Girl se grabó en Estambul con el turco Bedük, que demuestra porqué es uno de los grandes productores y remixers del dance pop desde que en 2004 publicó el primero de sus cinco discos.

'Twilight' es una muestra más de la tremenda potencia de Soraya para lanzar grandes temas dance-pop con estribillos perfectos y 'Live Your Dreams' fue el primer adelanto del álbum. Con la colaboración del DJ francés Antoine Clamaran (uno de los gurús del dance con trabajos para Jean Michel Jarre o David Guetta) ya ha sido uno de los éxitos del pasado verano en las pistas europeas. Sigue 'In My Blood' con otra gran producción y cierra el disco 'Close To Me' con Wally López, uno de los grandes DJ y productores españoles, de prestigio y alcance internacional y reconocido Mejor DJ House por las revistas Deejay y DJ1.

Todos los que han trabajado en 'Dreamer' son master class”, dice Soraya. “Han aportado su esencia al disco y lo han enriquecido. Son reconocidos en todo el mundo, con muchos años de carrera, y han sabido guiarme hacia una fusión muy nivelada y controlada. La que yo quería”. La mayoría de las canciones del disco son de autores extranjeros. “Me apetecía indagar fuera y sabía como quería los temas” continúa Soraya. “Me he guiado por la intuición. No tengo una formación musical ortodoxa pero creo que tengo un oído privilegiado y sé dónde quiero ir”.

Crítica: Rebelde sin causa

Rafael Bargiela.
Jim Stark es un chico con problemas de adaptación que se acaba de trasladar con sus padres a una nueva ciudad. Sus padres, con la intención de protegerlo, se mudan a un nuevo sitio con el fin de encontrar para su hijo una estabilidad social. Sin embargo, y a pesar de intentar evitar los problemas, Jim no puede esquivar el enfrentamiento con un grupo de chicos, que querrán probar su valía.

El mito de la rebeldía, la juventud y representante de las nuevas generaciones de la época se llamaba por entonces James Dean. Su muerte lo encumbró como una leyenda que, con tres películas en toda su carrera, se alzó en lo más alto del Olimpo del celuloide. El talento desplegado en su corto currículum quedó grabado en la mente del cine para siempre. Su segunda película, 'Rebelde sin causa', llevaba atrasada en mi filmoteca digital (es decir, disco duro lleno de archivos "divx") durante meses. El tiempo de reserva no hizo, por desgracia, mejorar el contenido de la película. Pocas veces ha sido tan grande mi decepción. Pocas veces había sido testigo de semejante patada al sentido común y al buen gusto a la hora de confeccionar un guión.

Durante los primeros minutos pensé que la incongruencia de ciertas conversaciones podría verse afectada por los a veces lamentables doblajes a nuestra santa lengua, a la cual me remitía por falta de subtítulos para el sonido original. No obstante, ese maravilloso formato llamado Dual, impagable a todas luces, me permitió apreciar de nuevo en esas dudosas frases, su procedencia original, la cual para mi asombro, seguía teniendo el mismo nefasto significado. Mis disculpas para los dobladores.

Quitando a un lado que tiene una banda sonora notable, y unas interpretaciones más que aceptables, el resto podría ser digno de la serie B más cruda. Toda la historia transcurre en un único e interminable día, donde nuestro protagonista pasa de ser un desconocido a acabar presenciando dos muertes y llevándose a la chica. Buen trabajo James. Si estuviéramos hablando de 'La jauría humana', esa genial obra maestra de Arthur Penn, entenderíamos que en el cine todo es posible si se hace con encanto y arte. Al igual que en la película de Penn, en 'Rebelde sin causa' también se intenta hacer una crítica a la sociedad americana de entonces, centrada en la juventud. Pero eso no justifica diálogos de besugos entre padres e hijos, ni que dos tios apunto de arriesgar sus vidas por su honor se hagan amigos a última hora y justifiquen sus actos al grito de "Algo tendremos que hacer". Pretensiones trascendentalistas baratas.

El más simpático de todos los personajes se llama Judith. Chica mona de turno, novia del chulo de turno que tras morir, se enamora tan solo 2 horas después del protagonista, superando un inapreciable (e instantáneo) trauma. Decir, en lo que es la mejor frase de la película, que nadie es sincero y que todos se bañan en hipocresía no salva a este personaje de la quema. Como tampoco se salva el personaje de "Platón". Sin meternos ya en su inexplicable ocecación por Jim (nuestro querido Dean), no se en que momento de la película su soledad justifica que empiece a tiros con todo el mundo. Ni los del a "Nouvelle Vague" transfiguraban tanto las emociones.

Defectos hay como agua en el mar. Mi sorpresa es que esta desdeñable película proceda de una de las mayores épocas de creación de obras maestras de Hollywood. Solo la explotación de su estrella justifica su creación. No entiendo como existiendo guiones de la época como 'La gata sobre le tejado de cinc' o la ya nombrada 'La jauría humana' pudieron salir engendros como este. Pero lo más decepcionante es sin duda como un maestro del calibre de Nicholas Ray pudo acceder a realizar un guión tan dudoso. Sobre todo cuando este director es el artífice de una obras maestras como 'Johnny Guitar' o 'En un lugar solitario', donde Humphrey Bogart le podría haber enseñado algunas cosillas al colega Dean.

Creo que la rebeldía tiene bastantes mejores reivindicaciones que ésta en el mundo del cine. Hace que se me caiga el mito.

Con el DNI en la boca

Juan Antonio Carreras.

El DNI nació durante la era del franquismo, por decreto de presidencia del 2 de marzo de 1944 como una forma, muy propia en una dictadura, de controlar a la población para que fuera el único método válido de identificación de los ciudadanos ante la autoridad. Francisco Franco, quizás por su ímpetu de dejar claro que nadie escapa al control de la dictadura, poseía el DNI número 1. A la Familia Real se le asignó del 10 al 99. Así, el Rey Don Juan Carlos tiene el número 10 y la Reina Doña Sofía el 11. A la Infanta Doña Elena le corresponde el 12, pero el 13 quedó anulado por pura superstición y por eso al Príncipe Don Felipe le correspondió el 15 y a la Infanta Doña Cristina el 14. Franco reservó para Carmen Polo y Carmen Franco el 2 y 3 respectivamente, y bloqueó del 4 al 9. Por último, las hermanas Leonor y Sofía tienen el 16 y 17. Es curioso, pero existen más de 100.000 DNI duplicados.

La Ley Orgánica sobre Protección de la Seguridad Ciudadana de 1992, conocida como la Ley “Corcuera”, determina que el DNI tendrá, por sí sólo, suficiente valor para la acreditación de la identidad de las personas y que es obligatorio a partir de los 14 años. Un decreto de 1976 establecía además la obligación de llevarlo permanentemente consigo y a exhibirlo cuando fueren debidamente requeridas para ello por la Autoridad o sus Agentes. Este Decreto fue modificado para anular la obligación de portar el DNI, siendo finalmente derogado en 2005. Por lo tanto, con la legislación actual, nadie puede ser denunciado por no llevar el DNI ya que no es obligatorio llevarlo permanentemente.

Es un poco contradictorio porque la ley nos exige que nos identifiquemos y que exhibamos el DNI, pero no que lo llevemos encima. Al final, si no podemos ser identificados terminaremos en Comisaría, aunque no detenidos, vaya pérdida de tiempo. Personalmente, siempre llevo un documento que acredite mi identidad con fotografía (DNI, permiso de conducir, etc) porque si me veo en una situación donde quedo inconsciente, al menos sabrán quién soy, y ese pequeño detalle me puede salvar la vida. Curiosamente, el carné de identidad que se expedía antes de 1985, incluía también el grupo sanguíneo y la profesión, lo digo porque el grupo sanguíneo es otro dato que me podría ayudar a no morir, por ejemplo en un accidente de tráfico.

Asimismo, a partir de la entrada en vigor de la “Ley Corcuera”, las únicas infracciones que pueden ser sancionadas en materia de documentación personal son por incumplimiento de la obligación de obtenerla a partir de los catorce años y la negativa a entregarla cuando hubiere sido acordada su retirada o retención; supuesto que, respecto al DNI, sólo puede ocurrir cuando haya de ser sustituido por otro. El incumplimiento del requerimiento de identificación mencionado por la Ley, sólo en supuestos extremos –cuando se de una resistencia “infundada” a identificarse- podría dar lugar a responsabilidad penal o administrativa.

Así que ya lo sabemos, despareció la obligación para el ciudadano de llevar permanentemente el DNI y en consecuencia, no puede ser sancionado por no llevarlo. Únicamente, por tener más de 14 años y no haberlo obtenido o si se diera resistencia infundada a la identificación ante Agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en el ejercicio de sus funciones. Pero por si acaso, yo siempre lo llevo encima, más que nada por mi vida.

El discreto encanto del artista suicida

Antonio S. Capel.

El pasado marzo se nos largó Mark Linkous. Se fue a la francesa, por la puerta de atrás, con nocturnidad, alevosía y con el mismo nublado que le acompaño en vida sobre su genial cabeza. Nos deja sin entender por qué no habrá más grabaciones con su frágil voz, más álbumes tiernos y desgarrados, más versos capaces de erizarnos la piel del cuello. Se nos ha suicidado Mark Linkous.

El amigo Mark, líder de la banda estadounidense Sparklehorse, ya había hecho sus pinitos- si bien tentativos- en esto de la prejubilación vital, por llamarlo de alguna manera. En 1995, en los albores del éxito de Sparklehorse, decidió aventurarse al más allá movido sabe dios por qué demonios internos. La jugada vino propiciada por un generoso cóctel de fármacos, alcohol y algún que otro ingrediente más. No resultó más que en un paseo por el limbo de dos minutos de muerte clínica y en la sucesiva cojera que le quedó de por vida tras la falta prolongada de riego sanguíneo.

Cabe pensar que el señor Linkous, en su vuelta a lo terrenal, recibiera asistencia profesional que lo orientara a otros hobbys menos letales. Fuere como fuere ha conseguido borrarse de nuestras vidas.

Lo sorprendente de esta desgracia no es el suicidio en sí, si no las circunstancias en las que se da: Linkous no era un artista acabado y agotado, una vieja gloria sin futuro que decide dejar el mundo a su manera porque es lo único sobre lo que le queda control. Tan sólo unos meses antes nos regaló vía internet una publicación al alimón con Danger Mouse, el nuevo midas de la producción musical, el que en justicia debe ser reconocido como uno de los mejores álbumes de la década: 'Dark Night of the Soul' (aprovecho para recomendar la escucha al menos del dueto de Linkous con Nina Persson en 'Daddy's gone'). Si seguimos tirando del hilo encontramos una discografía jalonada de éxitos de los que cuentan: éxito entre su público, respeto entre nombres que no suelen regalar alabanzas a la ligera (léase Tom Waits) y aplausos longos de la crítica especializada.

Podemos presumir por tanto que aún le quedaban mil historias por contar y cantar y que gozaba de un impulso considerable en su vida. Y en ese momento, en esas circunstancias, decide tras una noche etílica en compañía de amigos volarse el corazón con un rifle; poético hasta la muerte.

Lo de Linkous es una de esas historias que te hace recordar el encanto del artista suicida. Hay quien se mata en vida como Syd Barret, Sly Stone o Brian Wilson, reclusos de su fragilidad. Se encierran, desaparecen y acaban convirtiéndose en leyendas, o como dirían el más que recomendable grupo tarraconense Gallinaa los 27 ya no saben qué hacer/se matan y amplían su campo de atracción” ('Personajes Magnéticos', Gallina 2009). Otros son más drásticos. Que se lo pregunten a la escopeta de Mark.

Crítica: Sacrificio (Offret)

Rafael Bargiela.

Es el cumpleaños de Alexander. A él acuden para celebrarlo familiares y amigos a su casa en campo, en un hermoso paraje al lado del mar. Allí, asisten con espanto a la noticia del estallido de la tercera guerra mundial. La luz se corta, la emisión de televisión cesa, y la tensión y la angustia se apropian del grupo.

Tras paciencia, acumulación de humor y varias profundas respiraciones, me dispuse a ver una película de Andrei Tarkovsky. Ni una gota de las ganas acumuladas, ni un ápice del humor obtenido sobraron; justas se quedaron las respiraciones. Ninguno de los procedimientos de inspiración previos fué exagerado a la hora de proceder a ver esta película.

De entre los espesos diálogos vamos adivinando desde el comienzo un discurso de crítica social, de ataque al comportamiento del hombre, a la estructura del sistema, y a la propia autodestrucción a la que el ser humano se conduce. Los personajes entrelazan conversaciones cargadas de demasiadas palabras, no hay simplezas en el ambiente, todo es intenso, denso como la miel, exageradamente lento, intencionadamente dramático.

La cámara, lejos de ser una espectadora directa como es usual, participa de forma independiente, sin contacto con los personajes, encuadra la imagen como si solo pudiéramos observar a los protagonistas a través de una ventana. Las habitaciones se transforman en habitáculos enormes, donde los individuos se separan de forma independiente a lo largo de las escenas, comportándose como si de cuartos separados se tratara. Ésto añade un aire teatral al dramatismo ya impuesto.

Todo es extraño. El divagar de los personajes continúa hasta el golpe de moral que llega con la noticia del estallido de la guerra. Una nube de pesimismo invade la atmósfera. La desesperación invade exageradamente a algunos personajes. El discurso se torna oscuro, en busca de una razón a lo sucedido, en busca de una solución, en busca de una forma de redención. La agonía roza lo surrealista cuando el protagonista busca a su sirvienta María en su casa en busca de la salvación, y los dos se elevan en el aire haciendo el amor; lo cual a mi me pareció una alusión religiosa hacia la virgen (en una opinión totalmente personal mía).

El incendio final, significando una especie de renovación y renacer, conforma una locura extraña, donde en vez de aparecer policía o cuerpo de bomberos alguno (lo que sería lógico ante un incendio), solo aparece una ambulancia para llevarse al pobre Alexander. Se intercalan ciertas tomas en blanco y negro, de cierto toque onírico, y de simbología dudosa, que sin embargo otorgan una cierta belleza a la película. Un toque gris y apagado que parecen indicar los desastres venideros.

El niño es el único toque inspirador del relato, donde el director deja entrever cierta esperanza. La constante protección mostrada hacia el párvulo, así como sus cuidados hacia el árbol caído del inicio, son las únicas pruebas de que para Tarkovsky no estaba todo perdido.

Considerada por algunos como la obra maestra de Tarkovsky, es sin duda una obra poética, no digerible por todos los estómagos, en donde este curioso trovador descargó sus críticas a la humanidad, la sociedad y quién sabe cuantas cosas más. La puntuación es sin duda lo más anecdótico de la obra.

Tortitas… para el mes de trasiegos

Teresa Fernández.

Septiembre sigue siendo un mes de trasiegos porque el ambiente pre y postvacacional permanece vivo en la oficina, pero está marcado eso sí, por la vuelta al cole y el clásico anuncio de Corticoles de los grandes almacenes del país. Este spot es el más odiado por el bolsillo de los padres. Y tiene su lógica. Esa presentación de la nueva colección de material escolar y prendas de vestir para los pequeños de la casa, lleva implícita que la economía familiar está a punto de entrar en números rojos.

Septiembre es un mes de gastos. Pero no sólo para quienes tienen que desembolsar un monto importante en uniformes, libros de texto –para recibir ésta nuestra educación de calidad-, cuadernos y lápices, y efectuar el pago del primer trimestre de las míticas actividades extraescolares. Es cierto que las madres se ríen de la famosa cuesta de enero, pensando en el sprint final que tendrán que afrontar ahora para llegar a fin de mes, pero… ¿qué decir de chequera de quienes no tienen esa carga familiar pero sí cenas todos los días de la semana?

Septiembre es el mes de los reencuentros. Las agendas echan humo… cena con unos amigos, comida con unas compañeras, merienda con una amiga íntima… todos los encuentros confluyen en un objetivo: intercambiar impresiones de las vacaciones vividas. Y eso que en este mundo donde la tecnología ya lo impregna todo, las redes sociales nos permiten enterarnos sin caña y tapa, bistec o ensalada de por medio de los pasajes y playas de las que han disfrutado nuestras amistades, de cómo se han bronceado en las múltiples piscinas de los complejos hoteleros, de las fiestas de los pueblos a las que han asistido hasta altas horas de la madrugada, de los cócteles y helados que se han tomado en una terraza de verano del paseo marítimo, e incluso de los rolletes de verano -porque una foto-tuenti no habla pero deja entrever mucho-.

Aún así, hay que lucir moreno y dar envidia y detalles en persona, así que en 'Toma, pan y moja' tenemos la receta anticrisis para preparar una merienda rápida y riquísima para acompañar esa ansiada conversación.

Ingredientes para 6 tortitas
- Un huevo
- Una cucharada sopera de azúcar
- Una pizca de sal
- ½ vaso de leche
- Harina -hasta que espese-
- Sirope -el sabor va al gusto-
- Nata montada

La elaboración de esta receta es muy sencilla; tan sólo hay que batir el huevo y añadirle una pizca de sal, una cucharada sopera de azúcar, ½ de leche, y harina hasta que espese. Una vez hecha una mezcla, verterla en una sartén a fuego lento untada con un poco de mantequilla, mantener unos minutos y darle la vuelta para dorar por el otro lado.

¡Buen provecho!

Crítica: Origen

Rafael Bargiela.

Los extractores son personas especializadas en la obtención de información de la mente de otros individuos a través de los sueños. Donn Cobb es el mejor en esta profesión, y sus actividades le han llevado a ser perseguido por la ley en su país, al cual solo podrá volver si accede a realizar la operación más arriesgada a la que se ha enfrentado nunca: realizar el proceso inverso, la inserción de una idea en la mente del hijo de un rico empresario.

El mundo de los sueños ha sido retratado de foma muy diferente a lo largo de los años. Autores como David Linch han dejado reflejo en su cine de su interés por lo onírico, dando resultados llamativos en mayor o menor medida, pero siempre con aires psicodélicos, surrealistas y de sentido rebuscado. En este caso, Nolan, no utiliza el argumento como arma para expresar su propia visión del subconsciente, sino que evita experimentos personales y hace uso de sus habilidades más notables para mostrarnos un thriller sólido y contundente.

La narración de Nolan alcanza un ritmo vertiginoso durante las 2 horas y media de metraje. Su viaje por la mente humana resulta fascinante, matizando los detalles de la historia poco a poco, mientras el espectador no pierde ni un ápice de atención. Solamente se ralentiza el ritmo en los momentos más sentimentales donde se indaga sobre el pasado del protagonista y su mujer, que son, sin embargo, de vital importancia argumental.

Por otra parte, la espectacularidad de muchas de las escenas son todo un prodigio técnico de asombroso resultado. La alteración de la gravedad y la espectacularidad de la modificación de los decorados dejan a uno con la boca abierta, dejando ver influencias de otras películas como 'Dark city'. La mezcla de sueños consigue la sensación de estar viendo varias películas diferentes al mismo tiempo. Además, la coordinación narrativa entre todas las acciones y como cada una de ellas afecta a las otras mantiene a uno en vilo hasta el desenlace final. Es, no obstante, en el final donde Nolan, dándose seguramente cuenta de la longitud del metraje, se nota apurado, finalizando la película satisfactoriamente pero de forma algo apresurada.

A parte de la brillantez técnica y narrativa, no se puede dejar escapar la carga filosófica que la película plantea. El fino hilo que separa lo real de lo irreal puede llegar a ser inapreciable bajo la percepción que plantea esta historia trepidante, que sin embargo deja espacio para la reflexión. Un guión muy estable con reparto muy correcto, capitaneado por el cada vez más acertado DiCaprio, cierran el abultado curriculum de esta película.

El mejor Nolan regresa muy en forma después de maravillarnos con 'El caballero oscuro' para ofrecernos la que puede ser una de las mejores películas del año... eso si es real.

Benidorm y los indeseables

José Ramón Martínez.

Impotencia, desprecio, indignación y profunda preocupación. Eso es lo que uno siente cuando escucha que los pactos nacionales son papel mojado, que los mínimos principios éticos son vulnerados y que se premia a aquellos que violan de forma vil la voluntad popular de los ciudadanos, expresada en las urnas. La designación del alcalde tránsfuga Agustín Navarro como candidato socialista a la Alcaldía, por parte de la ejecutiva local del PSOE en Benidorm, es una de las páginas más indignas y sonrojantes de la política española.

No caben porqués ante lo injustificable. Agustín Navarro y los otros once concejales socialistas se apoyaron en un hombre del PP dios sabe por qué motivo, entre los que no estaba velar por el interés de los ciudadanos, y vulneraron una condición democrática básica, violar el resultado electoral. Lo peor es que aquella infame decisión fue respaldada tácitamente por la Ejecutiva Federal del partido. Agustín Navarro no es un independiente, fue candidato como militante y pidió la baja voluntaria para no ser expulsado ¿este es el precedente que quieren crear?

Esto es indecente y antidemocrático. Es una decisión torticera, embustera, falaz e indigna. Aquí hay dos organismos que tienen que mover ficha. Por un lado las Ejecutiva Nacional del PSPV-PSOE, que debe rechazar de plano esta candidatura, tiene la competencia y potestad para ello, con el apoyo de la Ejecutiva Provincial en Alicante. El secretario general del PSPV, Jorge Alarte, debe ahora, que puede, demostrar firmeza ante los tránsfugas. De lo contrario no tiene más opción que dimitir y retirar su candidatura en las primarias socialistas para designar el cartel electoral del PSPV. Y con él Elena Martín, Ana Barceló y Federico Buyolo. Sin más.

Más arriba está la Ejecutiva Federal, que no condenó a los tránsfugas y no condenará esta candidatura. Será irrisorio y bochornoso ver a Leire Pajín justificar un disparo a la yugular de nuestro sistema político. Uno similar a ver como Fabra, Ripoll, Camps, Cotino, Hernández Mateo o Ángel Luna se presentan a las elecciones de nuevo. La Comunidad Valenciana se está convirtiendo en la líder en España en destrucción de empleo, desgobierno y decisiones catastróficas. Y se está rodeando de políticos chorizos, corruptos y profundamente indeseables.

Es el momento de ir pensando en reformas drásticas. Una nueva ley electoral que imponga las listas abiertas y la representatividad del voto, inhabilitar a los tránsfugas y reducir las cuotas de poder artificiales. Y para eso es necesario un gran acuerdo político que nunca llegará.

Crítica: Toy Story 3

Rafael Bargiela.

Andy se va a la Universidad. Lejos quedaron ya los días de aventuras con sus juguetes. Al dejar la casa, unos juguetes van a guardarse en el sótano, guardados para siempre como recuerdos imborrables, mientras que otros serán donados a una guardería. Por equivocación, los juguetes más queridos de Andy, son trasladados a la guardería Sunnyside, donde comenzarán una larga aventura para poder volver a casa.

Siendo pequeños, las películas de animación, los dibujos animados de toda la vida, constituían uno de nuestros pozos de cultura más importantes. Durante muchos años las películas de Disney nos marcaron recuerdos imborrables en nuestras mentes, repletos de canciones inolvidables que siempre recordamos en alguno de esos viajes al pasado que practicamos entre copas. Junto con esas series de dibujos de toda vida, que no voy a nombrar porque ya todos sabemos cuales, esas películas de la factoría de Mickey Mouse fueron nuestra cuna hasta que nos consideramos mayores. Es justo en este pequeño detalle donde la animación tenía su límite, o más bien su desprecio, y en donde experimentó una escalada inmensa hasta colocarse como el mejor cine que se está haciendo ahora mismo (junto con las series de televisión).

Hace tiempo ya que este tipo de cine ha empezado a hacer valer la etiqueta de "cine para todos los públicos". Ya no son películas para niños, a los cines van jóvenes, mayores y ancianos y por supuesto párvulos a ver la nueva obra maestra de Disney, Dreanworks o sobretodo Pixar. Todos ríen, nadie sale indiferente de la sala, todos quedan satisfechos. En un mundo de múltiples sociedades, de variadas culturas y estratos sociales, todos tenemos una cosa en común: Todos somos o fuimos niños. Partiendo de esta base, Pixar es capaz de arrancarnos una sonrisa o una lágrima feliz atacando nuestros sentimientos más básicos de la forma más natural.

Así, ya hace años llegó a todos nuestros corazones recreando a un grupo de juguetes simpático y peculiar, que podrían ser los juguetes de cualquiera de nosotros, haciéndonos recordar lo bien que nos lo pasábamos con ésos, nuestros primeros amigos. Con la segunda parte hicieron gala de la misma habilidad, siendo el 2 del nombre únicamente algo anecdótico. Ahora, el 3 del título parece un chiste, sin embargo, esta gente lo ha vuelto a hacer. Todo es magia en la última aventura de estos juguetes. No hay un momento de respiro. Todo es acción y diversión, todo se mueve, todo tiene sentido, todo nos conmueve. En busca de la inocencia de su antiguo dueño, sólo buscan poder quedar guardados para siempre en el trastero, llenando para siempre su baúl de los recuerdos. Cada uno de los personajes es entrañable. Todo merece la pena. No hay grandes chistes, solo una sonrisa permanente que dura toda la película hasta horas después del final.

Conseguir que los espectadores sientan emociones tan increíbles como el inicio de 'Wall-E', con ese robot solitario en basto planeta deshabitado sin decir una palabra, o los primeros 20 minutos de 'UP', con ese relato maravilloso de como se forjó un amor y se amaron dos personas hasta la muerte, sólo las puedes experimentar con las películas de esta gente virtuosa. Con 'Toy Story 3' han finalizado una trilogía fantástica, intocable, y que quedará ahí, imperecedera para la historia del cine, para grandes y pequeños, para nuestra infancia y nuestra vejez, para nosotros, nuestros hijos y nuestros nietos.

Mubarak: +50 de influencia

Paula Lax.

Ya conocíamos las propiedades del Photoshop para parecer más guapo, más delgado, menos negro, e incluso sirve para reunir a la familia –si mi madre supiera esto...-. Sin embargo, estos días hemos descubierto una nueva propiedad, algo que convierte al Photoshop en el rey del software, en la yet set de la infórmatica. ¡Photoshop hace magia! ¡Puede aumentar tu poder de influencia en un +50! ¡Y también puede hacer caer tu reputación y credibilidad a -200!

Así, el pobre Hosni Mubarak se acostó hace dos días siendo el gran líder mundial, para levantarse después como el hazmerreír de la red. La culpable: la prensa egipcia. Siempre tan preocupada por ensalzar la imagen de su presidente, no se le ocurrió otra cosa que manipular una foto para que pareciera que Mubarak es el que lleva la vara de poder en la reanudación del diálogo palestino-israelí.

Imagino que ni el heroico Hosni, ni la prensa egipcia pueden dar crédito al mosqueo internacional y a las humorísticas reacciones en la web –gracias Internet por existir-. Así, tenemos a un egipcio como el gran precursor del imperio francés (anteriormente conocido como Napoleón), un Mubarak dando un gran salto para la humanidad, o ganando un Mundial. Las posibilidades son infinitas, y aunque en SHDC somos un poco cabroncetes y nos reímos de todo, la prensa nacional e internacional está algo mosca con el tema, que una cosa es quitarte un michelín, y otra querer sustituir a Obama en Washington. Al rey lo que es del rey, señor Mubarak.

Está claro que ambición no le falta al presidente egipcio. Yo, por el momento, voy a ver cómo quedo de portada de People tras ganar un Nobel, que a todos nos gusta soñar despiertos, aunque tengan un papel activo en el diálogo sobre el gran conflicto de los últimos años… ¡Deja que se maten, pero sácame mona en la foto –y en el centro- que ésta la subo al Facebook!

Montajes:

Crítica: I love you Philips Morris

Rafael Bargiela.

Steven Russell es un policía ejemplar, con mujer e hija. Tras un accidente de tráfico, se da cuenta de que vive reprimido, escondiendo entre otras cosas su verdadera condición sexual. Tras la revelación, comienza una vida nueva, llena de glamour, que le obliga a hacer grandes esfuerzos económicos. Para solventar dicha necesidad monetaria comienza una serie de rutinas fraudulentas que lo acaban llevando a la cárcel. Allí, un buen día conoce a Phillip Morris, y los dos se enamoran locamente. Entonces Steven pone en marcha sus artimañas para, primero estar junto a Phillip, y luego para conseguir salir los dos de la cárcel y vivir su vida soñada.

Jim Carrey siempre ha sido un "showman". Más que un actor, es ante todo un cómico, y muy a pesar de sus detractores, es un cómico estupendo. Su admirable capacidad de gesticulación le lleva a arrancar sonrisas hasta a la más lisa, opaca y blanca de las piedras. Puede que esta habilidad sea también su defecto, limitándolo a un determinado tipo de papeles, ya que sería difícil verlo interpretar un personaje excesivamente dramático, a pesar de haberse metido en las carnes de interpretaciones más serias con resultados aceptables. En esta ocasión representa una caricatura que parece imposible que no se le haya ocurrido antes: un desinhibido, orgulloso y exultantes homosexual; papel que le da rienda suelta para todo tipo de movimientos y gracias gesticulares, esta vez con justificación y sátira extras.

Para que esta película no resultara un manifiesto esperpéntico de la lujosa vida de los gays de alta sociedad, Carrey necesitaba un compañero que pusiera un toque de serenidad y dulcura a un personaje tan eléctrico como el de Steven Russell. No pudo ser mejor el resultado con Ewan McGregor. El talentoso actor hace una interpretación de vértigo, donde todo en él parece creíble y pausado, llegando a suavizar incluso el trabajo de Carrey. Desde los pequeños detalles gestuales, hasta la forma de correr, aparenta ser un homosexual, con el gusto y esquisited necesarios para que la película no sea una burla. De esta forma, los dos actores acaban siendo una memorable pareja de gays, entrañable y sincera, que simpatiza con el espectador.

Interpretaciones a parte, también hay que prestar atención a la historia en si. Pocas películas presentan una mezcla tan descarada de géneros. Se presenta como una comedia, que lo es, pero que esconde un complicado drama amoroso detrás. Por momentos se convierte en thriller carcelario, y por otros en una trama de ladrones. La historia va oscilando de un estilo a otro con bastante acierto, sin meter la pata en ninguno de ellos.

Al final nos queda una entretenida película, que hace reir, pero que no se limita a las típicas payasadas de cómico barato, sino que presenta un relato con gancho, bien contado y salpicado de sarcasmo. Puede ser posiblemente una de las comedias del año, aunque quizá pase desapercibida.

De “La Meca” a La Isla

Rosario García.
El miedo, ese sentimiento bien conocido por todos que, entre sudores y tembleques incontrolables, influye en nuestros actos y en nuestras decisiones desde que nacemos. Miedo que nos acompaña durante toda la vida y que se hace palpable con más o menos intensidad dependiendo de la etapa que nos toca vivir. A veces, se puede sentir en el aire; a veces, en la entrepierna mojada de nuestros pantalones; y otras, como es el caso, se hace tan palpable a través de la muerte y la venganza que es difícil de esquivar.

El miedo, única y absolutamente el miedo, ha sido lo que ha llevado a los dueños aguileños de la discoteca que, hasta el viernes, llevaba el nombre de LA MECA, a cambiar por el de LA ISLA, por culpa de las amenazas de bomba recibidas por parte de los islamistas a través de Internet. El presidente de la comunidad musulmana de Murcia se defendía diciendo que ellos no han sido quienes han pedido el cambio y que toda la polémica viene desde fuera, viene de la mano de quienes son capaces de tirar abajo sin ningún tipo de remordimientos las Torres Gemelas y de quienes son capaces de cobrarse miles de vidas en las vías del tren londinense o madrileño.

Dos chicas y un chico musulmán defendían el viernes 17 de septiembre en el plató de 'Espejo Público' de Antena 3 lo sucedido porque dicen que para ellos resulta ofensivo que se utilice el nombre de La Meca para referirse a un sitio en el que reina la perversión y el alcoholismo. Yo no sé qué habrán visto o qué les habrán contado, pero no todo el mundo va a la discoteca a restregarse con el de al lado ni a beber hasta perder el conocimiento… Y, además, ¿qué importa si fuera así? No resultaría nada raro encontrar un prostíbulo en las miles de carreteras de España con el nombre de Paraíso, ¡y mira qué no hay nada más pecaminoso que tener relaciones sexuales fuera del matrimonio! Pero ahí está la diferencia, a los que predican poniendo la otra mejilla no se les tiene en cuenta al pensar si lo que se hace ofende o no, aunque Madonna descienda sobre su escenario simulando una crucifixión; pero es tanto el miedo que nos dan los islamistas, que ni siquiera se puede jugar a dibujar a Mahoma en un papel. Que yo no digo que no haya que respetarlo ojo, por supuesto que sí, pero igual que merecen respeto unos, merecen respeto los otros. Vamos, si el pobre Buda levantara la cabeza y viera la cantidad de imágenes suyas que pueblan discotecas, bares, jardines o casas particulares, la paz interior que vive en el Budismo se iría al carajo.

Y en esta misma definición de respeto se basaba una de las invitadas del programa de Susana Griso para defender sus argumentos. ¿Te parece poco respeto y tolerancia dejar que llevéis pañuelo aún creyendo que va en contra de la dignidad de la mujer? Se escudaban en que España es un Estado aconfesional y con un principio tan básico como el de libertad para decir que ellos son libres de profesar la religión que quieran. Y permitidme si dudo del concepto de libertad que puede tener una mujer para la que ésta se supedita a las decisiones que tome su marido tanto dentro como fuera de casa. Por eso mismo, por ser España un país aconfesional y libre, puede repartir por su territorio los símbolos religiosos que quiera y no puede prohibir a nadie que utilice una palabra cualquiera para poner nombre a su propiedad privada –otro derecho constitucional básico, por cierto-.

Por eso, porque España tiene los principios fundamentales y constitucionales que tiene y debe tener, hay quien se aprovecha y piensa que aquí, puede hacer lo que quiera. Yo no puedo llegar a Marruecos o a Arabia Saudí y exigir no ponerme el pañuelo, y mucho menos, puedo exigir que allí las mujeres no se lo pongan porque a mí me ofende si yo vivo aquí. Además, ¿hay algo más absurdo que morder la mano de quién te da de comer? Pero lo peor no es eso, lo peor es no tener un Gobierno que ponga los puntos sobre las íes y deje perfectamente claro que aquí ellos no pueden imponer sus normas, ¿acaso es esto un intento de colonización?

Las invitadas de Espejo Público también decían que El Corán y Mahoma solo defienden la paz y el respeto. Que me expliquen a mí donde se esconden detrás de tanta masacre e intolerancia con los demás.

Y no, no soy racista. Si no, pregúntenle a los maridos de mis primas, marroquí y gitano, con los que convivo y a los que saludo, abrazo y beso, cuando me apetece o lo requiere la ocasión.

JFK y lo que nadie sabrá

Mario Paz.

Hace poco volví a ver la película-documental 'JFK: caso abierto' de Oliver Stone, un film acerca de la querella interpuesta por un fiscal estadounidense que pretendía señalar al mismo Gobierno de los Estados Unidos de América y a las principales organizaciones de seguridad nacional de este país como artífices de un golpe de estado en contra del presidente John Fitgerald Kennedy en 1963 durante un recorrido en coche por Dallas. Este hecho está recogido, como tantos otros, en la historia de conspiraciones de la humanidad, quizá como la más conocida y por tanto uno de los mas descabelladas, no tanto por sus argumentos sino por su magnitud, ni más ni menos asesinar al líder del mundo libre (como sus propios paisanos le denominan).

Como se relata en la película, el asesinato es obra de un desequilibrado al igual que el de muchos otros. Desde su hermano Bobby Kennedy a los líderes del movimiento pro derechos civiles Martin Luther King o Malcom X. Todos ellos acontecidos en un periodo de apenas cinco años.

Todos ellos reclamaban e iniciaban cambios, todos creaban inestabilidad para el modelo socio-económico del país, todos eran una amenaza para el poder establecido, todos hacían peligrar el reparto del pastel.

Además, llama especialmente la atención no porque sean estas personalidades en concreto, si no porque todos ellos son americanos, nacidos en el país de la libertad y la democracia, el paradigma del estado moderno... (sobra enumerar los asesinatos causados o apoyados fuera de sus fronteras).

El caso es que es ese Estado y no otro el que predica esos valores y se autoproclama principal y, en ocasiones, único defensor de ellos. Por eso es todavía mas sangrante que hechos como estos acontezcan dentro de sus fronteras. La población estadounidense ha asistido a muchos episodios vergonzosos durante el siglo pasado y este:

- Pearl Harbour, ataque conocido por el gobierno estadounidense y permitido para que la opinión pública apoyará la entrada de EEUU en la Segunda Guerra Mundial.
- El escándalo 'Watergate' de Richard Nixon encontrado culpable de usar su poder presidencial para espiar a la oposición demócrata y más tarde amnistiado por su sucesor, su propio vicepresidente y por supuesto de su mismo partido.
- Más cerca nos queda el escándalo de las famosas papeletas mariposa del estado de florida en las elecciones de 2000 en las que George W. Bush fue elegido presidente por primera vez.
- Y por último, las dos guerras que surgen tras el 11 de septiembre, que no esconden otra cosa que intereses armamentísticos y petrolíferos, bajo el paraguas de sentencias como “Libertad Duradera” o “lo hacemos en nombre de la democracia”. En nigun caso apoyo las situaciones en las que se encontraban los paises invadidos pero dados los resultados nueve años después tampoco creo que se haya logrado nigún objetivo de los teóricamente perseguidos.

Todas estas actuaciones se deben, como tantas otras, a mantener los ingresos de unos cuantos que muy probablemente usan a otros que piensan estar haciendo lo correcto y que en su mayoría no sacan un beneficio directo de ello. Son los peones de los que se valen unos pocos para movilizar a muchos. Por ello, sólo pido que se abran bien los ojos y que se observen todos los puntos de vista, como se dice en la citada película los asesinatos los cometen unos desequilibrados y por ello nadie se siente culpable.

Se dice que se oculta información al pueblo por que se cree que algunas de ellas no podrá ser soportada por éste, quién y cómo decide que hacer público y que no. Bien, yo, como parte del pueblo, reclamo que no se oculte nada y después comprobaremos si podemos o no lidiar con ella.

No pretendo convencer a nadie, cada uno que piense lo que quiera, no estaba allí ni había nacido siquiera pero tengo la impresión de que sólo unas pocas personas saben lo que paso realmente y los demás tendremos que esperar a que se desclasifiquen ciertos documentos de alto secreto halla por el año 2030 y aun entonces...

Si os he despertado la curiosidad espero que la veáis y si ya la hubieseis visto espero haber refrescado vuestra memoria.