¿Somos racistas?

Antonio Soriano.
Quien diga que no es racista o xenófobo, miente. Es una lacra impregnada a lotite en nuestro adn cultural y, por mucho que queramos, no vamos a poder deshacernos de ella. Al menos de momento, al igual que mi diabetes, mientras no interese, seguiré siendo un condenado yonky adicto a la insulina. No interesa no ser racista o xenófobo, si no, no lo seríamos. Utilizamos la diferencia como causa y efecto del éxito de nuestra individualidad, por eso no interesa.
Que nos han robado en casa, seguro que ha sido una banda rumanos. Que nos quitan el trabajo, los ‘machipichus’ están en todos los sitios. Que ya no se ven tantos gatos abandonados por el pueblo, junto al arroz tres delicias en el restaurante chino. Que un mendigo te pide lismona, seguro que se lo quiere gastar en droga. El oro que lleva colgando la gitana de los ajos, fruto de los trapicheos de sus hijos con las drogas, Los ‘moros’ que deambulan por nuestras calles, ¿en que trabajarán? Seguro que planean un atentado. Son algunos de los prejuicios que podemos escuchar en nuestro día a día, y no solo eso, si no que muchas veces, son fruto de nuestros pensamientos, miedos y temores.

El pasado 21 de marzo se celebró el día Internacional de la eliminación de la Discriminación Racial, día en el que unos pagan sus penas al diablo proclamando más tolerancia y otros intentan ser tolerantes. ¿Y el 22 de marzo qué? ¿Ya no se proclama nada? ¿Ya no se intenta nada? Parece ser que con un día ya es suficiente para disminuir el índice de racismo y xenofobia que nos reconocemos.

Marcelo, jugador del Real Madrid, es el último caso dado de racismo y xenofobia en un campo de fútbol. Uno de los recursos más ordinarios que tienen las aficiones de fútbol para intentar reducir el talento y la eficacia de los jugadores rivales. Usan la diferencia con motivo del éxito de su individualidad, en este caso, la misma para toda la afición. ¿O a caso los que no gritan ‘u,u,u’ (imitando a un mono), no quieren que el rival pierda? La ingravidez de la situación les impide gritar por miedo a no tener pudor.

El famoso diseñador gibraltareño, John Galiano, fue acusado de ‘injurias raciales’, al publicarse un video en el que según la edición digital de el diario El Paísel exresponsable de los desfiles de moda femenina de la casa francesa Dior, visiblemente ebrio, sentado solo en una mesa, aseguraba en inglés, dirigiéndose a dos chicas y a un chico sentados en una mesa contigua: "Adoro a Hitler... Personas como vosotros estaríais muertos. Vuestros padres y vuestras madres estarían gaseados". Me hubiera gustado saber si Galiano sería del agrado del ex dictador alemán. Quizás Hitler cambiaria su bigote por una perilla bien refinada, o su gorra de militar por una pamela. Su propia diferencia le obliga a buscar su éxito abogando a un ejemplo idealizado en el que todos fueran como él, el sueño del alemán.

En fin, con esto no quiero decir que todos los que asisten a un campo de fútbol utilicen la diferencia racial o cultural para menospreciar al contario diferente, o que no haya que proclamar un día a modo de recordatorio para luchar contra el racismo y la xenofobia, o que todos pensemos que los ciudadanos magrebíes que conviven con nosotros son primos lejanos de ya casi tan famoso como Wally (el protagonista de ‘¿Dónde esta Wally?), Bin Laden. Lo que quiero decir es que el racismo (maltrato a la diferencia racial) y la xenofobia (maltrato cultural y étnico), són solo los ejemplos más radicales por sus repercusiones históricas y como causa vulnerable de los derechos humanos. Podemos hablar de fomento de la interculturalidad como librillo de soluciones, pero la base del problema es que en el día a día utilizamos la diferencia para hacer daño.

Ahí están los casos del gordo, del delgado, del alto y del bajo, del orejudo, del uniceja, del que viste de kike en vez de Nike, del que vive en una chabola, del que su padre es basurero y su madre prostituta, del que no sabe jugar al fútbol y sí hacerle peinados a las muñecas, del gitano que entra a un banco y alguien piensa que lo va a atracar, del que lleva rastas, peinados punks o rizos a los David Bisbal, de las dos amigas que van juntas al cine cogidas de la mano,… Somos perversos desde nuestro origen y nos gusta buscar la diferencia para sentirnos diferentes, únicos e irrepetibles, y cuando el éxito de ello se ve amenazado utilizamos estos pretextos para defendernos. ¿Sómos?

Solter@s (Vol. I)

Ficción o realidad... esa es la cuestión. Hoy estrenamos 'Solter@s', una suerte de relato breve que se debate entre lo que puede o no ser real. Sin duda será la sensación de esta primavera, así que esperamos verte por aquí...

Ana Andújar.
El otro día le pedí una cita a un tipo de mi clase en la Escuela de Idiomas. Era algo raro, creo que nunca había pedido una cita aunque en realidad, en España no pedimos “citas”, sino que quedamos para tomar café, luego una cerveza y luego unas copas, y cuando ya vamos entonados, con el valor que te aporta el gintonic, puedes intentar doblar las rodillas y acercarte a los labios de tu objetivo. Si sale bien, más vale que no hayas bebido demasiado o la noche va a terminar en catástrofe. Si sale mal, puedes volver al bar y terminar de destrozar tu noche.

El caso es que, después de recuperar una soltería que me había costado mucho obtener, estaba bastante cabreada con la sociedad moderna. Se suponía que estar soltero significaba salir todas las noches, terminarlas cada vez con uno u otro, viajar por todas las ciudades y llegar a tu trabajo con resaca y el rímel corrido, y que tus compañeros te miren con una mezcla de asco y envidia. Era como si todos los años que había tenido pareja hubiera idealizado el concepto de “soltería”, y como quien busca una quimera, y luego te da en la cara porque no hay ni oro, ni duendes, ni arco iris, ni hombres heterosexuales disponibles.

El tema era: los hombres ya no hacen nada. La culpa, de verdad, creo que la tenemos nosotras. Tantos años de predicar en la Cosmopolitan que no nos hace falta que nos seduzcan, que no queremos que nos inviten a copas como prostitutas, que no necesitamos que nos pidan salir porque ya lo haremos nosotras…y cuando te das cuenta te ves al salir de la Escuela de Idiomas pidiéndole ir al cine a un tipo que ni te acuerdas bien cómo se llama, porque en la Escuela de Idiomas tampoco es que hagas amigos para la eternidad, sobre todo si eres una perra que asiste muy poco a clase y es la segunda vez que repites 'Alemán nivel II'.

Sin embargo, había algo en ese chico (que también venía poco, o venía los días que yo no iba, o que le interesaba el alemán lo mismo que a Merkel las jotas manchegas) que me atraía. Era, sin duda, su gran parecido con otro chico que tenía en la cabeza, un chico al que los primeros meses de mi estado-de-alarma (estar soltera, sin Rubalcaba ni nada) había intentado tentar, pero Dios sabe por qué, era un tipo con escrúpulos, moral y cosas de esas que hacen que la gente no tenga sexo, y me había dado calabazas repetidas veces. Darle calabazas a una chica que ha sido enseñada que todos los tíos quieren follar, que si tú das el primer paso todo saldrá de lujo, que si te pones una falda corta no hace falta que enseñes el título del máster, es, sin lugar a dudas, un shock emocional. Te hace llegar a la triste conclusión de que hoy en día, los hombres se han aburrido de las mujeres.

Así que quedar con el gemelo del chico que me había dado calabazas, y me daba tanto rabia como morbo, me pareció lo mejor. Lo primero, porque si me decía que sí, me desquitaba de alguna manera de mi fracaso, y si me decía que no, se sentiría tan culpable que ya tendría apuntes para todo el curso. Todo son ventajas cuando mezclas sexo y trabajo.

Continuará...

Elecciones anticipadas, no gracias

Raúl Masa.
Hacía bastante tiempo que no se oía por los mentideros políticos rumores de elecciones anticipadas. Concretamente dos han sido los motivos para que los altavoces se hayan apagado en Génova: por una parte el reconocimiento de los organismos internacionales a las medidas adoptadas por el Ejecutivo que preside Rodríguez Zapatero para frenar la Deuda Pública y reducir el déficit, y por otro lado, el miedo terrible que le ha cogido el PP a Alfredo Pérez Rubalcaba, quien ellos mismos se han encargado de endiosar.

Aunque parece que todo ha cambiado de nuevo tras las palabras de Emilio Botín sobre la continuidad de Zapatero al término de la reunión del pasado sábado, el asunto de unas hipotéticas elecciones generales anticipadas vuelve a oirse de fondo.

Supongo que datos como la mayoría absoluta que tiene previsto sacar el PP en Extremadura, o el hecho de que en las próximas elecciones municipales y autonómicas España se vaya a "vestir de azul", dan pie a Mariano Rajoy a pensar que juntar el 22 de mayo las autonómicas con las generales sería el momento perfecto para su asalto a la Moncloa.

Personalmente creo que da lo mismo, es decir, sean este próximo mayo, o en 2012, el Partido Popular, con Rajoy a la cabeza tomará el relevo político en España. Merecido o no, eso no lo voy a valorar, pero lo cierto es que convendría no juntar el tocino con la velocidad.

El 22 de mayo España se juega mucho. Creo que la gran cantidad de competencias transferidas a las comunidades autónomas las convierte en grandes responsables de su gestión, por lo que los ciudadanos deberán estar acertados en su voto. Por este motivo, y debido a que tan solo falta un año para las elecciones generales, y de momento el Gobierno sigue acertando en sus medidas contra la crisis, o así lo ven desde Europa, lo mejor sería dejar cada cosa a su tiempo.

Lo malo son los intereses. A nadie se le escapa que si las elecciones generales se adelantaran a mayo el PP tendría una robusta mayoría absoluto, pero el año que viene... ¿solo Dios sabrá?

Crítica: Winter's Bone

Rafael Bargiela.
Ree Dolly, la hermana mayor de una familia situado en una recóndito paraje de la explanada americana, cuida de sus hermanos pequeños a la par que se ocupa de su madre, mentalmente enferma. La falta de su padre, desaparecido hace semanas, provoca la visita del sheriff, el cual les comunica que se quedarán sin casa si su padre no vuelve.

El cine independiente siempre ha sido una interesantísima fuente de experimentación para los cineastas y a la vez una forma de renovación y aporte de frescura en el saturado mercado de la industria, lleno de repetidas superproducciones, risas fáciles y taquillazos forzados. Pero en los últimos años observamos un auge especial del género, en parte por la falta de creatividad para los grandes proyectos, en parte por la elevada calidad de este cine, que además últimamente tiene una participación más que destacable en los premios, en especial los Oscar. Entre las participantes de 2011, encontramos esta oscura mezcla de géneros, con varias nominaciones.

En esos sitios donde la desgracia es respirable, donde el rudo invierno congela los huesos, y el bosque helado forma un ecosistema perfecto para que solo unos pocos desgraciados formen una sociedad a base de casas prefabricadas; allí en la América más hostigada, es donde se desarrolla esta historia. Esa turbia población de familias emparentadas entre sí, dedicados a tareas más que cuestionables, y organizados por peligrosos criterios, esconde los secretos más oscuros de la trama. La incertidumbre invade al espectador a la vez que la sensación de frío. El guión permite hacer pocas preguntas, la protagonista se ve obligada a pisar terrenos prohibidos y a hablar de cosas que no son de su incumbencia. Poco a poco nos damos cuenta de lo mal que puede acabar el asunto.

A través de esa intrincada ambientación nos vemos sin explicaciones atrapados por la cruda realidad del drama familiar de Ree Dolly, fantásticamente interpretada por Jennifer Lawrence. Sentimos el magnetismo que provoca la intervención de un gran actor al ver el personaje que interpreta John Hawkes (el judío de "Deadwood"), capaz de transmitirnos miedo al inicio, y ternura al final. El resto del reparto supone un surtido de rudos personajes, dispuestos a todo, imposibles de domar, de pocas palabras, y obedientes lacayos de su líder que consiguen transmitir en conjunto una lograda sensación de inseguridad.

La solidez de este duro film de supervivencia familiar es sorprendente. El cine indie presenta con este largo un duro candidato que seguramente quedará en el olvido de no ganar nada, pero no por ello deja de ser altamente recomendable.

Quiche ante la ley antitabaco

Teresa Fernández.
La ley antitabaco que se aprobó a principio de año está dando que hablar… y quienes no han callado han sido los empresarios. Según una encuesta realizada por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) entre sus asociados, ocho de cada diez hosteleros (el 78,9%) han reducido sus ingresos entre un 11 y un 60%, desde la entrada en vigor de la norma. El 63,2% ha registrado una menor afluencia de clientes. Y ante la ausencia de movimientos positivos en la caja registradora, el 55,1% de los encuestados ya se plantea prescindir de alguno de sus empleados.

A juzgar por éstos datos parece que los fumadores están cambiando el salón de un restaurante por el de su propia casa y puede que ya tomen de aperitivo nuestro ajoarriero conquense, prescindiendo así de las cañitas del bar.

Ante este panorama, desde 'Toma, pan y moja' le auguramos éxito a las reuniones familiares y de amigos al son de: “Saca el güisqui cheli para el personal, que vamos a hacer un guateque, llévate el casete pa' poder bailar como en una discoteque”.

Y como norma inquebrantable presentamos la de que toda jarana debe de ir acompañada de buenos alimentos. Hasta ahora triunfaban las tortillas de patata y las empanadas caseras, los canapés, los sándwiches mixtos y/o las pizzas, los snacks… pero hoy traemos una receta francesa, de dificultad media, qué sorprenderá.

Ingredientes:

1. Extender la masa quebrada en la encimera de la cocina con un poco de harina y alisar con un rodillo, para hasta conseguir que sea más fina y extensa.
2. Colocar el papel vegetal en el molde desmontable y forrar con la masa quebrada dejando que sobresalga por los bordes del molde.
3. Cubrir la base con queso bien repartido.
4. Batir los huevos en un bol, sazonar y añadir la leche hasta que quede bien mezclado. Añadir el queso sobrante.
5. Freír la cebolleta o el puerro (a gusto de los comensales) junto al beicon durante unos minutos a fuego medio* y mezclarlo, una vez escurrido el aceite sobrante, en el bol con los huevos y la leche.
6. Verter la mezcla en el molde e introducir en el horno a 180 grados durante aproximadamente 30 minutos.

* Tan sólo será necesaria una pizca de aceite porque el beicon ya suelta su propia grasa.
* Para comprobar que está hecho, meter la punta de un cuchillo y comprobar que sale limpia.
* Antes de desmoldar, dejar enfriar totalmente.
* La quiche también se puede hacer de verduras como patatas, calabacín y/o zanahoria.

No es Franco todo lo que reluce

Antonio Lucas "Lobo".
Tal vez lo que más miedo dé en este mundo sea la imbecilidad. Así pues, el menda, cuando descubre por casualidad a uno de esos con carnet de la Federación Española de Imbéciles y Asociados se lo hace encima, qué quieren. El caso es que haces unas semanas, en una de esas tardes violentas de aburrimiento que suele deslizar el invierno, recurrí a la lectura, busqué entre las revistas amontonadas de una silla y escogí una al azar. Comencé a pasar hojas intentando dejarme caer sobre la más cómoda. El texto que me tocó en suerte hablaba de un tal Joan Herrera, un político que tuvo una desafortunada intervención en el parlamento. Lo curioso es que no recuerdo que su metedura de pata tuviera revuelo mediático alguno, y cuando digo revuelo mediático me refiero estrictamente a la mofa y befa que, según yo entiendo, debería haber obtenido por su torpeza, qué menos. (Con mis amistades cualquier metedura de este estilo te estigmatiza de por vida, socarronería propia mediante).

El tipo es diputado de Iniciativa por Cataluña Verde, o algo así, y su hazaña fue la siguiente: En pleno parlamento, inquirió, muy serio, si bajo los supuestos de la ley de Memoria Histórica de 2007, que impone la retirada de objetos, monumentos o menciones conmemorativas que exalten la sublevación militar de 1936, el Gobierno tenía previsto cambiar el nombre de la Base Alfonso XIII de Melilla, que a su juicio, y de acuerdo con la citada ley, “supone una exaltación franquista”. Respondió el Gobierno que, aunque se han tomado muchas medidas acordes con lo establecido en esa ley, la figura de Alfonso XIII no está incluida en ella, puesto que el abuelo del actual monarca dejó de reinar en España con la proclamación de la II República, que fue anterior a la Guerra Civil y a la dictadura del general Franco.

No sé si les parecerá que no es para tanto, que fue sólo un pequeño gazapo o que incluso le puede pasar a cualquiera, en ese caso les adjunto mi más total desacuerdo al respecto. A mí me parece una señora cagada, y por supuesto que no le puede pasar a cualquiera, sólo a cualquier imbécil. Porque el error no sólo destila una rancia incultura sobre el país que el tal señor Herrera se supone que representa en ese parlamento, sino una estupidez mayúscula y una pereza cerril a la hora de tratar de hacer las cosas bien (qué mínimo que eso, que tratar de hacer las cosas bien…). Me pregunto indignado cómo es que no se documentó antes de realizar su gloriosa intervención, clama al cielo que alguien que no tiene cultura suficiente pasee además su ignorancia con tranquilidad pasmosa por el parlamento. España debe ser el único país de Europa donde para sentarse en las Cortes no haga falta tener ni el bachillerato.

En mi opinión, este “lapsus”, que dirían algunos pusilánimes, del señor Herrera significa una clara exposición del nivel actual del país. Los españoles deberían saber que hubo vida antes de Franco, que no todos los males de la nación tienen su raíz en 1936 y que España es un lugar complicado con una gran historia que subyace a todo lo que hoy se discute. Me causa asco, cuando no pavor, escuchar términos como fascista o rojo de gente que de la República sólo sabe que la u lleva tilde, o ni eso. Al erudito le faltó preguntar si también quitarán las estatuas del Cid y de Cristóbal Colón, por fachas, hay que joderse. Y es que como dicen por ahí, no cabe un tonto más en este país, viene uno más y nos caemos al agua.

Antes de escribir cualquier artículo, un servidor intenta leer una cantidad mínimamente aceptable al respecto del mismo, con un motivo que sobresale por encima del resto: no pifiarla. Que todo lo malo sea que el artículo esté mal escrito, que no aporte nada nuevo o que sea aburrido, pero meter la gamba nunca. Por ello no entiendo que un político no se guarde las espaldas. Pero no, él prefirió tirarse al ruedo a pecho descubierto, a luchar contra esa España de dictadores y reaccionarios. Alguien debería decirles a este tipo de sujetos que existen infinidad de libros que podrían paliar sus déficits, al igual que Internet ¡Por dios, Google es tan sencillo!

Estos personajes votan leyes y deciden nuestro presente y futuro, seamos conscientes de ello… lo peor es que todos sabemos que Herrera no es un caso aislado, que pudo ser cualquiera de los muchos miembros ilustres de la política nacional el que ajusticiara el recuerdo de Don Pelayo o Isabel la católica en nombre de la democracia, la Memoria histórica y el Sursuncorda. Sinceramente, todo esto me asusta.

Me dirán que no tiene nada que ver y que confundo churros con meninas, pero para mí el ambiente de crispación en el panorama político actual y general va de la mano de esta incultura desvergonzada que presenta actualmente este país. No pocos lo han avisado más de un centenar de veces, el déficit en la educación extiende un manto negro demasiado vasto. Ojo.

Y hasta aquí llegaba mi artículo, pero verán, tras terminar lo anteriormente escrito, se me ocurrió leer un poquito más, sólo un poquito más, sobre el caso Herrera, y descubrí, idiota yo, por no utilizar mejor el Google que tanto alabo unas pocas líneas más arriba y descubrirlo antes, que existía una explicación respecto a lo ocurrido en el parlamento. En palabras del propio Herrera: “Hace algunos meses registramos una batería de preguntas sobre diferentes símbolos franquistas en sedes militares, ministeriales, administraciones e instituciones diversas. Denunciamos más de 100 emplazamientos con simbología franquista. Una de esas preguntas denunciaba un mueble vitrina de madera con escudo preconstitucional en su parte superior en el Grupo de Regulares 52 de la Base Alfonso XIII de Melilla. Debido a un error de transcripción comprensible, fruto del volumen de trabajo por las más de 100 preguntas registradas, se realizó el fallo en una de las preguntas al no concretar el emplazamiento de la simbología franquista y referirnos únicamente a la Base Alfonso XIII”.

Quizás esta explicación anule prácticamente todo lo que he dicho más arriba. Quizás no.
Una cosa sí es verdad: no cabe un tonto más. Lo que me provoca angustia existencial de la barata es si ese seré yo.

¿Qué es 'Sin Hora de Cierre'? (II)

Pues ya está, lo que más cuesta, que es volver, se ha hecho. Ahora lo importante es de nuevo coger la dinámica y que SHDC se posicione donde debe... ese lugar, seguramente, ninguno de los que escribimos por este sitio sabemos cuál es, pero bueno, nos conformaremos con intentar tener un pelín de eco en la Red.

Para finalizar este reestreno, hoy publicamos la segunda parte del "¿Qué es para ti 'Sin Hora de Cierre'? al que contestan otros tantos colaboradores.

Ana Andújar
Cuando el Sr.Masa, manager y alma máter de SHDC, me propuso escribir con lo más selecto de las facultades de periodismo españolas sabía que el reto tendría éxito. Primero, porque era un blog de actualidad, fresco y con plumas de gran personalidad. Segundo, porque el Sr.Masa es terco como una mula y persistente como un cobrador del frac, y creo que poco a poco ha sacado lo mejor de nosotros. Tercero, porque me dejaban escribir de música rara a pesar de que nadie pudiera leerse ni uno de mis artículos. Y cuarto, porque más tarde (quizá como consecuencia de lo anterior) me ofreció hablar de culos y tetas y no se me ocurría mejor combo con el indie desde el MacMenú. SHDC es un blog hecho por gente a la que le interesa la política, el deporte, el cine, la literatura y también, la música (rara y no tanto) y los culos y las tetas, y sólo por eso vale la pena.

Antonio Andreu
¿Qué es para mí SHDC? Lo diría así...

Compartí vestuario con ellos dos años. En el 'UMU Arena' los chavales dieron sus primeras patadas periodísticas. A las órdenes de entrenadores malos, el equipo desplegaba su mejor juego entre 'Agencias informativas' y 'Tecnología de la información' y en la cantina de Trabajo Social jugaban para divertirse, como debe ser. El gran capitán Raúl pregonaba que no hay remontada imposible mientras, Soriano, 'El minifalda', tapaba poco pero mantenía siempre su innata buena planta. Mágico ponía la creatividad, Joserra marcaba el tempo y Eneas nos enseñaba los secretos de la moral alcoyana. Blas, Banega, José David y el fichaje invernal Lobo apuntalaban la media con una elogiable fuerza africana. Cumplimos contrato y todo se acabó. Besamos la camiseta y nos marchamos a casa. Muchos encontraron equipo y otros siguen buscando. Sé que algunos ficharán por los mejores clubes de Europa. Mientras tanto, nos seguimos reuniendo para jugar pachangas. SHDC pone el balón.

Eneas G. Ferri
SHDC es el regusto de la espuma de una cerveza fría en el labio superior. Es el paladeo después del primer trago de gin-tonic tras la comida de Navidad. Es volver a recordar cuando el Periodismo era todavía un vaso lleno al que ibamos a asaltar desde el comedor de un piso de estudiantes en el barrio de San Antolín. Es recordar lo que un día fuimos para jamás olvidarlo. Es la historia que de abuelo cebolleta cuentan a sus nietos. Es el orígen de una vocación. Es, por un rato, escribir dependiendo de mis cojones y mis amigos, y no de mis jefes. Es el paladeo y el regusto de un trago de libertad.

Paula Lax
¿Qué es SHDC? Buena pregunta… Si activo mi modo pedante podría decir, parafraseando a Bécquer: "SHDC eres tú". Pero no es sólo pedantería, tiene gran parte de realidad. SHDC son todas aquellas personas que han colaborado en el proyecto, que nos leen, todos los que comentan cada uno de nuestros artículos y todos esos que nos critican… ¡Aún recuerdo cómo surgió esta idea en los momentos previos a un examen! La hemos visto madurar, crecer, y cuando cerró me sentí como el que deja ir a un hijo de Erasmus. Me invadieron la inquietud y el miedo de perder lo único que nos permite a todos nosotros, periodistas amateurs, hacer lo que nos gusta, contar lo que queremos y, en definitiva, ser lo que siempre quisimos ser.

Javier Rosell
Bueno, bueno, qué decir de 'Sin hora de cierre'. Al principio escribí para que no me diera tanta guerra Raúl pero con el tiempo se convirtió en una vía de escape. Una droga sana pero adictiva. A pesar de mi intermitencia, lo admito, SHDC es un altavoz a través del cual gritar al mundo lo que me preocupa. Además, gracias a la familia que forma este medio he aprendido a degustar los textos de calidad, los que hacen pensar y los que hacen reír. Me quito el sombrero ante ustedes. Un abrazo.

Héctor Rubio
'Sin Hora de Cierre' es mi medio de comunicación. El sitio donde puedo escribir de lo que sea, sin censura, sin tapujos, hablando claro. 'Sin Hora de Cierre' es un lugar donde reunirme con compañeros que comparten una pasión: poner la devaluada palabra "periodismo" en el lugar donde le corresponde. 'Sin Hora de Cierre' es parte de mi vida, y lo seguirá siendo en esta nueva e ilusionante etapa que se nos presenta.

Ernesto Gomis
SHDC es esa conversación entre cubatas en la que se arregla el mundo, ese golpe sobre la mesa o ese grito que se pierde cuando nos cagamos en todo. La ventaja es que somos unos cuantos y tenemos mucho y bueno que decir.

Ruth Uris
SHDC, para mí, ha sido un descubrimiento. Salvando las distancias, es un nuevo Soitu: un medio digital en el que se informa sobre temas de actualidad, política, deportes, música, moda, tecnología… de una forma fresca y adaptada a los nuevos tiempos por gente a la que le gusta lo que hace. Por eso SHDC es parte de mí, parte de todos los que escribimos en él y parte de todos los que lo leen.

María José García
SHDC significa el sueño, el sueño de trabajar y poder vivir de nuestra profesión, de la profesión más bonita que existe en el mundo.

Un pequeño medio donde tiene cabida la expresión y la palabra de personas muy distintas pero con algo en común: el placer de informar. Un espacio donde la libertad y el escribir de lo que te apetezca es lo primero, sin imposición de nadie, sin prisas, sin agobios. No hay más, es la oportunidad de hacer lo que te gusta cuando quieres, y de poder mantener el contacto con personas que comparten los mismos sueños y las mismas aspiraciones en la vida.

En conclusión, SHDC somos todos. Todos los que podemos aportar algo por mínimo que sea, forma parte de la filosofía de SHDC.

Raúl Masa
Se trata de un medio digital en formato blog… En realidad SHDC para mí es el final de un nuevo inicio, la forma y el medio de seguir en contacto con los compañeros y amigos que la vida te ofrece, pero que de la misma manera te los arrebata. SHDC es una manera humilde, pero con muchas ganas, de poder expresar lo que a veces otros no quieren. SHDC es parte de lo que soy.

Y sin más, que empiece de nuevo a girar la rueda, "porque no todo es información"...

¿Qué es 'Sin Hora de Cierre'? (I)

Hace más de un mes que pusimos el cartel de "Cerrado temporalmente" en el chiriguinto. Algo más de 40 días de inactividad en este pequeño lugar, cosa que nunca había pasado desde el día que vio la luz el 9 de junio de 2009. Pero bueno, se necesitaba un parón, coger fuerzas y seguir con más ganas e ir añadiendo novedades.

Con esa premisa hemos vuelto, y lo haremos para quedarnos. Así que dejemos de remolonear y pongámonos en marcha. Entre hoy y mañana algunos de los colaboradores de SHDC ofrecerán su particular visión sobre lo que es 'Sin Hora de Cierre', qué significa para ellos, y cómo se ven dentro de este lugar.

La pregunta era simple: ¿Qué es para ti 'Sin Hora de Cierre'?

Antonio Soriano
Prescindir de la luz ante la oscuridad exige confianza y conocimiento en aquello que no ves pero sientes.

Del mismo modo actúan los recuerdos, confiamos en ellos aunque no los veamos, los sentimos. Una fotografía, una piedra con forma de corazón, o el primer balón que te regalaron, son objetos que mantenemos porque confiamos en ellos para que nos emanen recuerdos que queremos recordar. ‘Sin hora de cierre’ no nació con el fin de ser recordado, no sigo 'unido' a él para evocar ningún sentimiento a querer recordar, ni seguiré a su lado para mantener vivo un recuerdo.

¿Qué significa SHDC? Buscarle un significado es tan absurdo como subir unas escaleras que bajan. Quien intente hacerlo, morirá en el intento, porque ¿quién define algo compuesto por amistad, confianza, conocimiento, ilusión, compañerismo, profesionalidad, competencia, carácter, interés...? Luz sin oscuridad, oscuridad sin luz, absurdo dilema. Ciega confianza, ilusión plena.

Tamara Martínez
SHDC es continuidad. Es la evolución de un pequeño e inacabado proyecto entre amigos, es el crecimiento personal y profesional de cada uno de los que participamos en él. Es la manera de no dejar de ser "universitari@", SHDC es como un lienzo en blanco, como un papel de patronaje al que se le va dando forma con la tiza azul al que se le dibujan las líneas, se hacen las formas, se visualiza un diseño y acaba por ser realidad... Es ese rinconcito donde puedes dejar que tus dedos se muevan por las teclas creando ritmos que salen del corazón. En definitiva es ese lugar donde sabes que puedes ser tu mism@. SHDC es todos y cada uno de nosotros.

Rosario García
Es la excusa y el motivo para seguir creyendo en un sueño. Es la válvula de escape para mi libertad de expresión; la medicina para la herida que me deja no poder dedicarme al periodismo; la mejor manera de dar forma a mi necesidad de escribir y a la obligación de hacerlo con rigurosidad y estilo. Si mi enfermedad es ser periodista, SHDC es mi terapia de grupo; en la que cada paso articulado que damos sus miembros, muestra nuestra evolución, nuestros avances, y la posibilidad de algún día hacernos grandes. Y es marravilloso observar desde la butaca, como quienes compartieron contigo un sueño entre las cuatro paredes de una facultad, siguen luchando por tirar abajo el muro que se lo impide.

José Hernández
Un rincón donde los nuevos periodistas podemos escapar de los límites impuestos por los medios de comunicación, tanto a nivel de redacción de las noticias como a nivel ideológico, y expresarnos libremente para analizar la actualidad desde un punto de vista personal pero al mismo tiempo inteligente y en profundidad. Y también un hueco donde meditar sin ataduras sobre todas esas cosas que no tienen sitio en otros medios, sea comentar las últimas películas que hemos visto, hablar de moda, dar consejos sexuales o de cocina o filosofar acerca de la propia naturaleza de la realidad. En resumen: libertad de expresión en un mundo donde eso es cada vez más difícil de encontrar.

Antonio Lucas "Lobo"
Quizás para mí SHDC sea simplemente un blog más, sencillamente, un espacio donde puedo plasmar algunas interpretaciones propias de lo que nos rodea, y eso ya es bastante. Pero quizás (apelando a mi vena romántica) sea también un medio para conseguir que algunas personas no dejen de existir... y quizás algunas veces logre ser esa colina donde puedo subir para aullar a pecho descubierto. Lo más importante es que SHDC me ofrece la posibilidad de conseguir entretener o molestar a personas disfrazadas momentáneamente de lectores, y eso no tiene precio.

Hugo Mazón
Para mí "Sin Hora de Cierre" supuso la primera oportunidad para expresarme en un altavoz que tuviera un ámbito que fuese más allá de lo comarcal. Además me garantiza mantener el contacto con la gente de la Universidad de Murcia y conocer de primera mano los progresos de un fiera como Raúl, sin el que todo esto sería impensable y que da envidia ver el ímpetu con el que afronta el día a día y la ambición con la que asume cada reto.

En definitiva, SHDC para mí ha significado un vínculo con el mundo del periodismo que me ha animado a seguir este difícil camino incluso cuando más torcido se ha puesto...

JuanJo Ortega
Soy un egoísta, lo admito. ¿Por qué? Porque colaboro con SHDC por puro interés.

Para quienes no me conozcan, les diré que soy licenciado en Ciencias de la Información y, tras probar todos los registros en los medios, sé de buena tinta que la prensa es el hábitat en el que me encuentro más cómodo. Es más, ya desde pequeñito hacia mis pinitos como 'escritor' y 'cronista'.

Sin embargo, esta vida loca que todos tenemos provoca que dedique menos tiempo del que debiera a sentarme delante de una hoja en blanco (o por mejor decir, un documento de word en blanco).

Y aún lo haría menos de no existir SHDC que, aunque sin ningún tipo de obligación, sí que me empuja a exprimir un poco más los minutos y las horas y a agudizar el oído, la vista y demás sentidos, para captar noticias, hechos e historias que puedan resultar de interés a la gente que comparte este blog.

Porque comunicar es lo que más me gusta en el mundo. Por eso, participo en esta aventura que se sacó de debajo del brazo el Mr. Masa.

Juan Antonio Carreras "Carris"
Es un proyecto hecho realidad, que se mantiene y cada vez con más fuerza, hasta que algún día sea el referente informativo. SHDC da libertad a sus colaboradores, sin censuras ni limitaciones, algo que se agradece hoy en día, con una editorial plural, como se refleja en los artículos de sus contribuyentes.

Mañana continúa...