7 de mayo de 2011

Adiós y hasta siempre

Raúl Masa.
Con la complicidad de un sábado gris y lluvioso de mayo. Sin hacer ruido, puesto que ya creo que hemos hecho el suficiente, y sin avisar a quienes primero debían saberlo, es como echamos el cerrojo a este lugar.

‘Sin Hora de Cierre’ pone punto y final a su andadura tal y como se ha conocido hasta ahora.

Con la sensación de que todavía quedaba mucho por contar, cosas que transmitir e historias que difundir, pero con la certeza absoluta de que en estos casi dos años hemos hecho todo lo que hemos podido, y más importante, todo lo que hemos querido.

En junio de 2009 nacía ‘Sin Hora de Cierre’ sin ninguna intención más lejana que la de contar lo que un grupo de personas pensaba. Seguramente nos hayamos confundido en muchas ocasiones, en otras, llevados por el intenso fuego de creernos unos entusiastas periodistas, o simplemente, amigos de contar cosas, hemos podido errar en nuestros planteamientos, o incluso fallado en los datos, cifras… por todo eso pedimos disculpas.

Pero no lo vamos hacer por nada más. Desde un primer momento hemos querido ser fieles a nosotros mismos, a unas ideas de libertad de expresión que hemos mantenido hasta el final.

Hoy, 7 de mayo, ponemos fin a la andadura. ‘Sin Hora de Cierre’, paradójicamente, cierra sus puertas.

Las palabras que escribo en esta última entrada son las más difíciles que nunca he tenido que teclear. Durante dos años SHDC ha sido mi vida. Yo he sido SHDC y SHDC ha sido yo.

He compartido, disfrutado, reído, soñado, malhumorado… Si hay algo que me deja muy tranquilo en todo este periplo es que he trabajado, de manera desinteresada, una cantidad de horas que no podría imaginar ahora mismo. Además, nos podemos ir con la tranquilidad de que no escapamos. El último mes (abril 2011) hemos tenido 4.700 usuarios, nuestro tope hasta la fecha, luego nos vamos en lo más alto que hemos llegado a estar. Y así, uno se puede marchar tranquilo.

Como esta es una despedida personal, pero en nombre de todo el equipo de SHDC, quiero agradecer en primer lugar, y por encima de todo, la colaboración de las 40 personas que han participado en el proyecto. Unos más, otro menos, algunos con mayor ilusión, otros más entusiastas, pero a fin de cuentas, siempre dando la cara por SHDC y todos los compañeros.

En segundo lugar, e igual de importante, quiero dar las gracias a esas más de 100.000 personas que desde junio de 2009 han visitado de alguna manera ‘Sin Hora de Cierre’, como a esas más de 400 personas que nos han seguido desde las páginas oficiales de Facebook o Twitter.

Podría exagerar está despedida y decir que lo hago con lágrimas en los ojos. La cuestión es que quien me conozca y sepa todo lo que he hecho por SHDC puede que incluso lo llegue a creer.

Aquí ponemos el punto y final. Como dijo una querida compañera, amiga y colaboradora en este proyecto, “lo bonito de las cosas es que se acaban”.

Dos años de SHDC

Dos años dan para mucho. En 'Sin Hora de Cierre' hemos hablado de casi todo, por no decir todo. Hemos abordado infinidad de temas. Cuestiones serias, menos serias, análisis sesudos, meras tonterías... Textos que han retratado una realidad social, crónicas deportivas, actos culturales. Cualquier cuestión que haya tenido un vínculo con la actualidad ha sido abordado en SHDC.

Hoy, en el día que decimos adiós, siempre recordaremos las entrevistas que han hecho que SHDC sea un punto de encuentro para todos.

Hemos hablado de cine, y mucho, quizás demasiado, pero porque nos gustaba. También lo hemos hecho de música, literatura... y como no, de política, economía... Hemos tenido ratos de ocio, sexo y deportes...

En definitiva, en SHDC hemos hablado de todo.

3 de mayo de 2011

Ding, Dong, la bruja ha muerto

Paula Lax.
El mundo de Oz respira hondo, aliviado, la malvada bruja de Oriente ha sido asesinada; se deshizo en el mar. “Hoy el mundo es un lugar mejor, más seguro”, decía el mago que acabó con la bruja mientras sus pequeños súbditos gritaban de júbilo. Hoy era fiesta en Oz.

Diez años de gobierno del terror nos dio la bruja, si bien no mandaba en nada, hay que ver cómo imponía. No tenía reino, pero era la más temida consejera de los reyes. Así que sí, “ding, dong, la bruja ha muerto”, pero, ¿morirá con ella su legado?

No sé si hoy nos hemos despertado en un lugar más seguro que ayer, de hecho, estoy segura de que no, pero sé que ha muerto el hombre que hizo que todo fuera un poco peor; el hombre que cambió nuestras vidas, el hombre que dio comienzo a la era del miedo y la desconfianza. Él lo hizo todo más negro, pero con su muerte no lo veo todo más claro. ‘Hoy todo es mejor’, decía el jefe al tiempo que pedía a sus embajadores en todo el mundo que extremaran las precauciones. Sí, la bruja ha muerto y el mago ha enviado su mensaje, pero la guerra no ha acabado. Habéis matado al símbolo, enhorabuena, pero espero que vuestros planes vayan más allá, señor Oz.

No paran de venirme frases a la cabeza de todo lo que he leído y escuchado hoy: “la orden era matarlo, no capturarlo”, “esto no me devuelve a mi hijo, pero alivia algo”, “la Iglesia no puede alegrarse por la muerte de nadie, Osama será juzgado por Dios”… Me bombardea en la cabeza el exceso de información y trato de entender qué cambia la muerte de Bin Laden y me entristezco al pensar que es nada. Diez años buscándole y no cambia nada que ya no exista. Mañana yo seguiré nerviosa al coger un avión. Puede que el malo haya muerto, pero yo no tengo la sensación de haber ganado.

No, no estoy en un lugar mejor, estoy exactamente en el mismo mundo, señor Oz, y como Dorothy, sólo quiero volver a casa, sólo quiero que todo vuelva a ser como antes, porque “no hay lugar como el hogar”, ¿verdad?

1 de mayo de 2011

Cine online… ¿legal?

Ruth Uris.
Vuelvo a la carga tras un periodo de descanso con 'Ruth en Red'… ¡y bien cargada de novedades para todos los amantes!

Para empezar, los amantes de las compras por Internet. Un estudio de la tienda online Kelkoo y la consultora Shape The Future ha determinado que comprar en España a través de Internet es más barato que la media europea en más de un 10%. En la otra cara de la moneda está Dinamarca, cuyos precios son un 83’2% más caros que en el resto del continente.

Los amantes del iPhone también tienen aquí su hueco. Como es habitual, cada vez que sale un nuevo aparatito de Apple, alguien lo compra y se graba en vídeo destruyéndolo de mil maneras distintas. Seguro que el ultimísimo iPhone4 no es una excepción, aunque aquellos que quieran demostrar que no es irrompible deberían conocer la historia de Ron Walker. Este trabajador de las Fuerzas Aéreas estadounidenses estaba de maniobras a unos 300 metros de altura cuando se le cayó el móvil al vacío. Lo sorprendente de todo esto no es que luego lo encontrase (gracias a Find my phone) sino que luego el móvil funcionaba a la perfección.

Seguimos con móviles, aunque en esta ocasión con Android. El famoso muñequito se cuelga ahora de los adaptadores para auriculares de la forma más simpática. No digáis que no son adorables.

Continuamos ahora con los amantes de las películas online. A la famosa mula podría salirle un competidor completamente legal que ya ha hecho furor en Estados Unidos: los videoclubes online. Por cuotas mensuales de unos 5€ el abonado puede acceder a unas 25.000 películas. De momento no se ha implantado en nuestro país, aunque con la famosa Ley Sinde, algunas empresas podrían desembarcar en España en no mucho tiempo.

El que también se está planteando ofrecer cine es Spotify. ¿Spotify el de la música? El mismo. En la red ya se habla de que, en un tiempo, podría tener un servicio de streaming de películas, aunque de momento está todo muy en el aire.

Es el turno para los amantes de Twitter, entre los que se cuentan ahora numerosas revistas gracias a la opción de recomendar usuarios. Resulta que si eres un apasionado de la moda, Twitter te recomienda que sigas las cuentas de algunas publicaciones que tratan este tipo de temas. Así es como algunas revistas como Vanity Fair, Telva, Harper’s Bazaar y Marie Claire han dado un auténtico salto.

Y finalizamos con los amantes de los videojuegos o, más bien, del mítico Super Mario Bros. Si eres de los que se pasaban horas y horas recolectando setas, ahora puedes lucir tu pasión por este bigotudo también en tus zapatos.