23 de septiembre de 2009

Ni elegir marido cuesta tanto

Paula Lax / Murcia

Nuevamente, algunos europeos son llamados a las urnas, y en este caso, son los reyes de Europa los que votan. Alemania celebrará su fiesta democrática el próximo 27 de septiembre, pero la curiosidad de estas elecciones no parece ser quién ganará, que parece que está claro, sino quién pactará.

Al parecer, los sondeos indican que Angela Merkel, líder del CDU, el partido demócrata-cristiano volverá a hacerse con el poder con el mismo porcentaje de votos que hace cuatro años, un 35%, insuficiente para formar un gobierno en solitario. Así que la principal cuestión es con quién pactarán los conservadores alemanes ¿liberales o socialdemócratas? He ahí la cuestión, diría la actual canciller alemana.

Las opciones de Merkel son claras. Por un lado, tiene a su socio lógico, el FDF (Partido Democrático Libre), partido liberal a cuyo frente se sitúa Guido Westerwelle. Por otro, se encuentra a Frank-Walter Steinmeier, candidato por el SPD (Partido Socialdemócrata de Alemania), su aliado de los últimos cuatro años.

Ambos son unos amantes impacientes, pero no parecen totalmente dispuestos a pactar. El SPD y el CDU han mostrado de forma pública sus reticencias a una nueva coalición pese a sus opiniones acerca de la buena gestión que ambos partidos han hecho en la presente legislatura. Steinmeier y Merkel dejan así la puerta abierta a un posible pacto en caso de que las cuentas no salgan.

El FDF, más optimista, espera poder hacer un gobierno de derechas junto a Merkel después de once años sin oler el poder. Liberales y demócrata-cristianos se unirían por el bien económico, digo común. Pero no es la más descabellada unión planteada en esta campaña, pues los socialdemócratas plantearon hacer un tripartito junto al FDF, el partido liberal, y Los Verdes, pero parece ser que a los liberales les asaltó la chispa ideológica – a buenas horas, mangas verdes – y se han negado en rotundo a una coalición de esas características. Por su parte, la Izquierda se ha quedado fuera de este lío de cama.

Con Merkel de gran mamá, sólo nos queda saber quién será el papá, y lo más importante ¿de qué color nos va a salir el niño?

1 Response to "Ni elegir marido cuesta tanto"

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Raúl Masa Says....

Muy buen artículo.

Pacto, pacto, pacto... esto parece el mismísimo Gran Hermano.
No vendrían mal unas cuantas reformas electorales en muchos países.

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